Desde la llegada de la cuarta transformación, que data de los tiempos de López Obrador, se prometieron muchas cosas que, con responsabilidad, había que afrontar con firmeza. No digo que con Andrés Manuel se desatendió la seguridad, sino que se apostó más a los programas sociales para reconstruir el tejido social. Desde luego que eso, en su momento, dio buenos resultados. Así como ello, en definitiva, también es verdad que los efectos colaterales siguieron penetrando por la oleada de inseguridad que desató la guerra fallida de Felipe Calderón. De hecho, no fue nada fácil enderezar una de las tareas más urgentes que clamaba la sociedad. Inclusive, muchas veces se puso a prueba la capacidad de reacción de la administración de AMLO, que supo encontrar la brújula para erradicar la opacidad y la corrupción. Resulta trascendental, por ejemplo, las reformas en materia de seguridad y la creación del cuerpo de la Guardia Nacional. Sus óptimos resultados, que han mejorado con la continuidad de Claudia Sheinbaum, se perciben a grandes rasgos.

La seguridad, sobra decir, se ha tomado muy en serio desde la toma de protesta de Claudia Sheinbaum. Eso lo supimos, ni más ni menos, con la designación de uno de los hombres de mayor confianza de su gabinete, Omar García Harfuch. Su manejo, por fuera y por dentro, han optimizado el servicio que se presta. Hoy, en efecto, la población civil tiene mucha más confianza en instituciones como la SSPC, la propia SEDENA y SEMAR. Han realizado, para ser más precisos, un trabajo excepcional que se intensifica a lo largo y ancho del país. Diría que, más allá de la continuidad, la gestión de Sheinbaum ha puesto mayor énfasis en la seguridad que, a la postre, la ha llevado a tener resultados óptimos tanto en la conducción como en la reducción de los índices de prácticas al margen de la ley. Podemos decir que, como tal, Claudia encontró la brújula correcta con García Harfuch.

Y el secretario, de inmediato, dio los resultados que se esperaban en los primeros meses del arranque. Eso, como tal, siempre es un alivio porque se arranca dándole certeza y confianza a la población civil. Lo mismo podemos decir del impulso que se les ha dado a los mecanismos tecnológicos y de inteligencia que son de primera calidad. Los mismos registros, que se llevan a cabo en consultas públicas y la aplicación de cuestionarios, dan cuenta de la opinión de la sociedad. De igual forma, los reportes entregados de la SSPC, detallados hace un par de días en la mañanera desde Morelos, hablan por sí solos de que se están cubriendo las expectativas que se han depositado. Inclusive, quienes tenemos algún espacio de opinión debemos ser los primeros en informar cifras positivas que, para el caso, se trabajan a la par con los gobernadores. Para constatar eso, desde las propias Fiscalías, se aportan pormenores que, al final de cuentas, son los detalles de los instrumentos de medición.

La oposición dirá que no es verdad, pero entidades como Guanajuato y Chihuahua concentran el mayor número de homicidios dolosos. Desde luego que las evaluaciones de percepción de seguridad fueron contempladas en las 32 entidades federativas y, como tal, hay enclaves que pueden presumir que sus políticas públicas son eficientes, lo mismo que la coordinación con la autoridad federal. Michoacán, Puebla y Guerrero, por ejemplo, tuvieron una disminución sustancial, lo que habla que la tendencia es a la baja. Hablamos de promedios de entre 73 y 68 homicidios por mes. De hecho, Guerrero fue el que se consolidó más al promediar el porcentaje más bajo en ese rango. Eso nos permite decir que ese punto salió del top 10 nacional y, por ende, afianzarse en el lugar 13, tal y como lo mencionó el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad. Todo eso, en sí, reafirma que el compromiso de los gobiernos de Morena es, para efectos operativos, una prioridad que no tiene tregua.

En Puebla, por ejemplo, se tomó la determinación de que, por aire y por tierra, se vigilen las zonas. Eso, desde luego, ha permitido cruzar información entre los distintos órdenes de gobierno para conocer a detalle la situación. Eso es muy importante de parte de la autoridad estatal, sobre todo cuando han plasmado esa responsabilidad en las promesas de campaña. De hecho, quienes tienen un desempeño sobresaliente, de igual forma, son otras entidades gobernadas por la 4T. Vimos, de hecho, que el promedio es mucho más bajo en homicidios dolosos a comparación de otras entidades. Eso habla de que, si se quiere, se pueden lograr datos positivos al concentrar mecanismos innovadores y tecnológicos en zonas de mucha vulnerabilidad. Destacan, en ese orden, Chiapas, Tlaxcala y San Luis Potosí. El primero, con un promedio nacional del 1.6 se sitúa Chiapas, que tiene programas de desarrollo integrales en educación que mencionamos hace poco. Seguido de él, con una atención idónea de los cuerpos de seguridad, podemos poner sobre la mesa a Tlaxcala, con 0.7. Y siguiendo esa concepción, cuando hablamos de mejorar las condiciones, podemos citar a San Luis. De hecho, como se ha descrito en el SESNSP, los tres han maniobrado mesas y coordinación para sentar las bases de la paz.

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Todos estos indicadores, que son mecanismos cuantitativos que nos dan una perspectiva clara, han dejado al descubierto el buen desempeño de Omar García Harfuch, lo mismo que la propia Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobierno. Buena parte de toda esa labor, sin duda, hay que darle el crédito a la presidenta constitucional que no ha bajado la guardia para pacificar al país. Ella, que ha enviado claras señales de que no habrá impunidad ni corrupción, está sentando precedentes a nivel nacional para recobrar la confianza en las instituciones que se encargan de salvaguardar la integridad. Son, ni más ni menos, datos que reflejan el buen gobierno.

Notas finales

Ya que hablamos de buen gobierno y de coordinación eficaz, qué intensidad la de Claudia Sheinbaum que, durante una gira larga por Guerrero, estuvo dos días con recorridos territoriales por municipios y localidades acompañada de la gobernadora, Evelyn Salgado. Su cercana relación con la mandataria, y las acciones históricas que están aterrizando en una de las zonas con más recursos naturales y bellezas inigualables, se ha convertido en un abanico de oportunidades para los inversionistas, convirtiéndose en uno de los lugares más seguros del país de acuerdo con los informes que detalló el SESNSP (Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad).