Recientemente, trascendió por enésima vez en su carrera que el talentoso cantautor mexicano Aleks Syntek fue tendencia a nivel nacional en diferentes medios y redes. Sin embargo, no fue por un hit musical o una extraordinaria composición de las que solía aventarse hace un par de años, sino por un supuesto “brote psicótico” que protagonizó durante una presentación musical en una celebración del mal llamado Grito de Independencia en la Alcaldía Benito Juárez en la Ciudad de México. No obstante, lo preocupante del asunto es: ¿qué diferencia existe entre un brote psicótico y un grito desesperado de auxilio emocional?

En otras palabras y desde la perspectiva del psicoanálisis, existe un contraste —claro— entre una crisis generada por ansiedad o angustia y lo que se puede definir como episodio de desencadenamiento de la psicosis; no obstante, más allá del diagnóstico aventurado que se han atrevido a hacer diversos “analistas” sobre lo que le pasó al creador de la intro de la Familia P. Luche, la realidad es que, más allá de lo cómico que pueden resultar algunas de las cosas que mencionó, en los hechos, lo cierto es que mucho no es ajeno a lo que viven muchos de los músicos hoy en día, puesto que buscan a través de sus letras e interpretaciones melódicas decir algo más profundo que: martillazo en el ano.

Con esto no quiero que se malinterprete mi comentario, ni todo el reggaetón es basura ni todo el rock-pop es algo elevado como de cierta manera se busca que se reconozca desde la óptica de Aleks; empero, en el fondo, más allá del enojo mostrado por Syntek, que es evidente en los videos de ese 15 de septiembre, se nota en todo lo que dijo un grito desesperado por la revalorización de él y su música, que dicho sea de paso tiene unos temazos de calidad excepcional, como: Intocable, Sexo, Pudor o Lágrimas, o Duele el Amor, por citar algunas de sus canciones más icónicas, obviamente dejando afuera la de la cátsup… aunque eso no exime que en el reggaeton también existen grandes piezas musicales.

No sé qué vaya a pasar con la carrera de Aleks Syntek, pero lo que es urgente es que vea un especialista en salud mental, porque todos los que hemos pasado por una crisis emocional entendemos que es muy difícil pedir ayuda en esos momentos de caos mental, y más cuando eres el sustento de una familia, donde a pesar de todo lo que sientes, no puedes parar.

Deseo de todo corazón que lo que vivió Aleks sea pasajero y recupere su camino, paz y calma, porque nadie está exento de vivir algo así. En este mes que se conmemora a nivel mundial el Día de la Prevención del Suicidio, es importante seguir trabajando a nivel gubernamental para construir más y mejores políticas públicas encaminadas a la salud mental, porque se debe normalizar, desestigmatizar y popularizar el tratamiento de cualquier padecimiento psicológico.

¡Nos leemos pronto!