No sé realmente por qué la presidenta quisiera reunirse con Andrés Manuel López Obrador en Chiapas. Es verdad: AMLO formó parte crucial del armado de este gran proyecto. Podría decir, sin temor a equivocarme, que es el máximo exponente de la izquierda en nuestro país. Algo así como el pionero de esta gran apuesta que hoy se ha expandido por todo el territorio nacional. Gracias a ello, de hecho, el movimiento ha salido fortalecido en todas sus estructuras territoriales. Hoy, con datos precisos, Morena tiene más de doce millones de afiliados. Un voto de esa magnitud, en estos tiempos cambiantes, no cualquier partido lo puede presumir. De ese modo ocupa el lugar número uno como la expresión más numerosa, inclusive de América Latina. Aunque, más allá de eso, Sheinbaum ha sabido cargar con enorme responsabilidad el bastón de mando. Para cualquiera, incluyéndola a ella, siempre es un desafío cargar con la estafeta de mandataria federal. De ese modo, ha llevado a cabo un trabajo excepcional que, a lo largo de casi dos años, rompió todos los récords que estableció AMLO.
Apenas comenzó su gestión, vimos cómo movió las piezas de una forma estratégica. Eligió a los mejores perfiles en cada una de las secretarías de Estado para sacarle el mayor provecho posible. Aunque han existido reemplazos, todo eso se debe al control total que ha tomado del proceso electoral que se avecina. Está armando el batallón que irá al frente en este desafío que viene en puerta, sobre todo ahora que se generó una enorme presión por el tema de Sinaloa. Sheinbaum, para tal efecto, sigue apostando por una estrategia de transparencia que le ha dado buenos resultados. No sé si ella influyó en la solicitud de licencia de Rubén Rocha. Lo cierto es que, en definitiva, Claudia, se nota que está teniendo un papel relevante en la toma de decisiones al tomar el mando tanto en las elecciones como en el gobierno.
Encontramos muchos elementos para decir que, a pesar de los dimes y diretes de la prensa conservadora, Claudia no se reunió con el expresidente. Es más, si lo hiciera, sería una visita cordial por la enorme amistad que ambos han forjado; sin embargo, no hay motivos para realizarlo cuando ella, a lo largo de su gestión, ha demostrado que tiene la capacidad para resolver los grandes desafíos que arrastra una posición de esa naturaleza. Al llegar a Chiapas, en efecto, con el único que se reunió fue con el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, calificado como uno de los mejores mandatarios de México. Con él, ahora que el sur mira hacia la modernidad y el progreso, se revisaron avances de obras e infraestructuras que ambos están coordinando y operando.
Siendo así, la visita de Claudia Sheinbaum, desde hace tiempo, ya estaba programada en la agenda para que fuese en estas fechas, sobre todo en la puesta en marcha de algunas políticas públicas en el sur del país. Todo eso, por lo señalado, habla de que Claudia tiene plena autonomía para tomar decisiones y acomodar las piezas del ajedrez. Basta ver los cambios que hizo en la dirigencia nacional de Morena. Tres mujeres, con el aval de la presidenta, se encargarán de llevar a cabo un proceso interno que siempre vive sus matices particulares. El principal objetivo, además de mantener el orden, es encauzar la unidad. Citalli Hernández, por ejemplo, ya está negociando con el PT y PVEM la viabilidad de algunas posiciones que Morena tendrá que ceder como muestra de flexibilidad. El simple hecho de que eso suceda, a la par de darle la importancia que se merecen los partidos aliados por su valiosa contribución en materia legislativa, lanza una señal de que, por encima de cualquier interés individual, está el fin colectivo. Inclusive, todo está siendo claro ahora que la oposición, ávida de popularidad, está sumergida en una crisis existencial. Con ese vacío de la derecha, lo dijimos, perderán bastiones importantes como Querétaro y Chihuahua.
En concreto, la visita de Claudia Sheinbaum obligó a la prensa conservadora a especular que ella, por la situación que atraviesa el estado de Sinaloa, fue a recibir línea de Andrés Manuel López Obrador. Eso, podemos asegurarlo por fuentes del gobierno, no fue así. Lo que pasó, ante los ojos de todos, fue una visita que ya estaba programada para darle continuidad a las políticas públicas que han puesto a Chiapas en otras latitudes de desarrollo.
Notas finales
Uno de los personajes, a quien se le nota lo convencido de imponerse en las próximas elecciones intermedias, es Santiago Nieto, que hace poco puso sobre la mesa su renuncia. En esa cadena de acontecimientos, nos cuentan, vendrá la separación del cargo como senadoras de Ana Lilia Rivera, Julieta Ramírez, Lorenia Valles e Imelda Castro. En ese orden hablamos de la competencia que se llevará a cabo en Tlaxcala, Baja California, Sonora y Sinaloa, en las que Morena es inmensamente favorito para ganar ahora que es, como dijo la presidenta, tiempo de mujeres en México. De hecho, desde nuestro punto de vista, ellas son una garantía para revalidar el triunfo inexorable de la coalición Seguimos Haciendo Historia en cada uno de sus enclaves.
