Desde que Morena tomó las riendas institucionales, se ha creado una mayor proximidad con la comunidad civil. Se supone que la declaración de principios está bien aplicada en los hechos o la vida cotidiana. En realidad, debido a las modificaciones en la legislación y a los sistemas de asistencia, se ha establecido un vínculo más fuerte que facilita una toma de decisiones más precisa, no sin antes determinar cuáles son esas necesidades que afectan a los ciudadanos. Para ello, queda claro, es preciso enumerar una agenda de prioridades. Al cumplir esas funciones, obviamente, el funcionamiento será mucho más óptimo. Realmente, el peso de la labor de los gobiernos de la 4T se ha sentido con mucha categoría. Esto también indica que hay una planificación y un trabajo proactivo en las funciones relacionadas con el progreso social.
Innegablemente, esa participación, debido a su dinamismo, ha facilitado la recolección de numerosas preocupaciones que surgen de los individuos. Claudia Sheinbaum, por ejemplo, se ha ido adaptando a los cambios vertiginosos de una sociedad que demanda ciencia y tecnología, pero también innovación en los servicios. Todo eso, evidentemente, ha ido impactando con los recursos que ha puesto el gobierno a disposición, lo mismo que los programas de acompañamiento. A raíz de las transformaciones, indudablemente memorables, se ha fortalecido el papel, así como el de los gobiernos estatales que se encuentran presentes en el mandato popular. Muchos de ellos, por ejemplo, se han empeñado en coordinar acciones con la administración de Claudia. Ese empeño, sin duda, es lo que ha elevado la capacidad de respuesta.
Es necesario reconocer que para numerosos personajes no fue un proceso sencillo el inicio de la administración. Muchos, en verdad, tuvieron que acabar con los vestigios de la corrupción que heredaron de gestiones pasadas. A la par de ello, muchos tomaron las decisiones de ajustar el gasto corriente para eficientar el techo presupuestal. Inclusive, el enorme reto fue sostener ese ritmo de cambio que se ha venido dando. Solo por mencionar algunos, guiándonos por las evaluaciones de muchas encuestadoras, podemos citar los gobiernos de Morena. Todos ellos, a propósito, se distinguen de los demás por estar mejor evaluados; o sea, tienen un equilibrio en la gobernabilidad, lo que les da mayor legitimidad, sobre todo ahora que han aumentado el esquema de obra e infraestructura.
De hecho, los datos evidencian que el porcentaje se incrementó para los gobiernos de Morena. Desde esa perspectiva, más de dos tercios de la ciudadanía perciben con buena actitud el trabajo. Inclusive, muchos hemos calificado la labor como de las más propositivas. Ellos y ellas, incluso, desenvuelven su quehacer prácticamente todos los días. A medida que avanza la semana, hemos visto a los funcionarios liderando trabajos de seguridad, así como evaluando las obras en curso. Eso, dada su estabilidad, ha posibilitado que los delitos de alto impacto vayan a la baja, muy por debajo de los promedios de otras administraciones. Se ve y se percibe.
Donde también es evidente que las estrategias de desarrollo han funcionado es en el sur del país. Los estudios han demostrado que han optado por un trabajo insistente desde el arranque. De entrada, el enorme desafío fue superar la obra e infraestructura de gestiones pasadas. Eso rebasa por completo desde que se dio el proceso de transición en las urnas. Eso es consecuencia de las ganas de sembrar la semilla de la transformación.
Para concluir, es imprescindible destacar el esfuerzo eficaz que llevan a cabo las gobernadoras que, además de su amplia visión de cambio, han probado ser promotoras de transformación. Ellas, que han posibilitado el desarrollo al apostar por programas sociales y activación de políticas públicas que atiendan las necesidades de la ciudadanía, continúan trascendiendo. Uno de los principales aciertos, sin duda, es el dinamismo territorial para ofrecer respuestas y soluciones. Por eso el protagonismo está dando resultados, como el caso específico de la modernización que ha llegado a través de foros internacionales como el STS. Eso encontrará nuevas formas y mejores mecanismos para garantizar que rubros como la inteligencia artificial sean procesados en esos retos que se han asumido.
