La reforma laboral de 40 horas en México se asume como un gran logro en el avance de los derechos de los trabajadores, sin embargo, cuando se presentó la propuesta en la mañanera todos los sectores asumieron su desconcierto ante la estafa que resultó por parte de la Secretaría del Trabajo. El tema es que no se logró que los trabajadores tuvieran mayor descanso, sigue siendo una jornada de seis días a la semana, por uno de descanso, pero además se abarató el tiempo extra al extenderlo de 9 horas a 12 en su pago doble.

El grupo del Observatorio de la Reforma Laboral fue quien redactó el texto de la reforma a la Ley Federal del Trabajo en 2019 para el presidente López Obrador, levantó la voz y dijo que la reforma a las 40 horas es un retroceso. Lo que nos hace reflexionar en dónde están los puntos de quiebre en lo que se está cambiando laboralmente en México.

Para encontrar la brújula del proceso de transformación tenemos que abrir el lente angular y observar el fenómeno en su conjunto.

La reducción de las 40 horas no es una gran lucha reivindicatoria actual, forma parte del proceso de americanización del derecho laboral mexicano, en Estado Unidos tienen esa jornada de 40 horas desde 1940, y la forma en que se paga horas extras es al 1.5 del salario del trabajador; la propuesta de reforma actual solamente está adecuando el anterior sistema de jornada a la forma en que se trabaja en el país vecino, por eso el énfasis en modificar de 9 a 12 horas el tiempo extra doble.

El secretario del trabajo es un títere del grupo que ha impulsado estos cambios, solamente obedece, no hay mesas de discusión ni análisis que importe, la agenda está marcada y la están siguiendo.

Las columnas más leídas de hoy

Anteriormente lo hicieron con las utilidades, con el cuento de que se reformaba la subcontratación incluyeron esta prestación en el proyecto, porque en Estados Unidos no se pagan utilidades, hoy sabemos que todo lo que dijo la secretaria María Luisa cuando presentó esa reforma fue mentira, ni se redujo la subcontratación (5 millones de trabajadores laboran hoy bajo está figura según las autoridades), y se dejaron de pagar utilidades en el país, ya nadie las recibe. Cambiaron todo el modelo para que fuera idéntico al de Estados Unidos.

Lo mismo pasó con la reforma de 2019, se flexibiliza el despido, el 80% de los asuntos se resuelven con la conciliación obligatoria, y la libertad sindical, la lucha colectiva, se atomiza al grado de que el año pasado solo hubo nueve huelgas en el país. Las lágrimas de cocodrilo del Observatorio Laboral son ridículas, ellos formaron parte de este modelo laboral americanizado.

No van a cambiar el proyecto de 40 horas que acaban de presentar, es una agenda que tienen que cumplir, no importan la protestas, ni las inconformidades, ni siquiera es la fuerza de cámaras empresariales y sindicatos, a ellos también les impusieron la agenda actual desde 2019, son observadores de palo, la jornada light de 40 horas con horas extras baratas se quedará en la Constitución, el trabajador verá cambiar su realidad sin que cambie nada, Ibargüengoitia seguirá siendo vigente en 2026 y todos quedaremos con una mueca de risa fría diciendo: gracias por nada.

X: @riclandero