No se han cansado de acabar con todo lo que sí funciona en este país. Ahora, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, se atrevió a decir que los consultorios adyacentes a las farmacias son un engaño. Lo hizo actuando y hablando, en su sección del Pulso de la Salud, ya como si fuera secretario de Salud, lo cual es comprensible ante la evidente incapacidad y ausencia del doctor Alcocer, ya sea por su avanzada edad (seamos honestos) o porque ya no sabe ni cómo defender a su amigo Obrador y termina cantinfleando todos los martes.

¡Háganme el bendito favor!

Hace años, resultaba impensable y nos daba miedo atenderse en estos consultorios. Con el paso del tiempo, muchos médicos y médicas fueron encontrando en estos espacios oportunidades de trabajo; y no solo eso, también a nosotros, como pacientes se nos estaba dando la oportunidad de tener acceso a  la atención médica que era muchísimo menos costosa y bastante eficiente .

Personalmente tengo ya varios años prefiriendo acudir con estos doctores, que dice Gatell, son un engaño. Me han sacado de varias urgencias médicas. Y en el tema de Covid han sido muy socorridos por todos, puesto que en un laboratorio la prueba de Covid  ronda en uno 1,500 o hasta 2 mil pesos, mientras que en los consultorios de estas farmacias, las pruebas oscilan entre 300 y 350 pesos, e igual se la juegan.

Y ahí están valientes y estoicos los médicos y médicas enfrentándose al virus ya que la gente acude a ellos porque tienen una gripita, que después resulta que es Covid, y porque además no cuentan con más dinero como para atenderse con médicos VIP.

Los médicos de estas farmacias son médicos que han estudiado, que se han desvelado, que su intención es brindar sus conocimientos en pro de la salud de sus pacientes.

Pero es una tristeza como uno mismo de pronto termina por pagarles lo mínimo (50 pesos a veces) y ellos mismos te solicitan que si te pareció bien el servicio puedes dejarles más dinero.

Debido a mi padecimiento con el cáncer de mama he recorrido durante muchos años de mi vida a cientos de doctores. Afortunadamente he tenido suerte pues a todos los que he consultado han querido sólo mi propio bien.

Y con confianza y fe acudo a médicos y médicas de los consultorios de las farmacias. Y con gusto siempre les dejo más dinero. Dado que ya tengo experiencia con ellos, cuando salgo de la consulta siempre intento dejarles más de lo que la consulta cuesta que es realmente mínimo. Es que ellos merecen más.

Pero la gente cree que por ser médicos de farmacias, no saben, no pueden, o no quieren atender. Entonces me parece muy cruel que contribuyamos a darles poco dinero por la consulta.

Es verdad que asistir con doctores que tienen sus consultorios ya instalados en hospitales por ejemplo, la consulta oscila entre 1000 y mil 500 pesos.

Y a veces uno tiene que ir con ellos porque son especialistas en diferentes temas. Y ni modo.

El sistema de salud en México nunca será al  estilo Dinamarca. (Me encantaría viajar a ese país y ver de qué se  trata ese sistema; no dudo sea el mejor del mundo.)

La crisis económica nos ha tocado a todos, en particular, desgraciadamente, yo no pude seguir pagando mi seguro de gastos médicos mayores, aun cuando soy paciente de altísimo riesgo: pero altísima era la prima que tenía que pagar cada 6 meses: casi 60 mil pesos.

Decidí que entre estos maravillosos médicos de las farmacias seguir conservando a mi médico oncólogo y por la gracia de Dios me seguiría atendiendo.

Tristemente, tengo muy claro todo: si el cáncer regresa a mí, en este país me voy a morir. Por eso vivo intensamente lo que me quede de vida, pensando y agradeciendo que siempre habrá un buen médico en los consultorios de las farmacias que pueda hacer la diferencia y brindarme alivio .

Me aterra y se me hace de muy mala calaña, de “mala leche” pues  la mala publicidad que el doctor Gatell quiso hacerles a los médicos que trabajan en los consultorios de las farmacias. Les hizo daño en pocas palabras.

Simplemente y con perdón de la palabra: ¡Qué ganas de joder!

Qué ganas de acabar con lo que sirve, con la reputación de todos estos médicos que se arriesgan todos los días en esos pequeños consultorios; que atienden a cientos de pacientes con Covid . Ahí están sin mucha seguridad para ellos, sin grandes aditamentos para no contagiarse con cero prestaciones ni seguridad por sus vidas. Por puro amor a su profesión.

Para mí merecen toda mi gratitud, mi amor y mi admiración porque con tan poco hacen tanto.

Y usted doctor Gatell ya debería de callarse , retirarse y dejar de estar insultando a profesionales de la salud, a instituciones y a personas. Ya bastante daño ha hecho. ¿Qué acaso no se cansa?

Hagamos lo propio. Lo que nos toca, mientras la maldad en el gabinete siga denostando y quemando todo lo que toca, y todo lo que se les antoja aun cuando esto sirva para los ciudadanos de este país.

No tienen respeto por nadie. Pero yo sí.

Es cuanto.