Indudablemente, las políticas públicas que han sido implementadas para concretar el proyecto de transformación continúan produciendo resultados a lo largo y ancho de la nación. Hablamos de destacadas acciones en las que se han trazado objetivos específicos. Uno de ellos, en realidad, consiste en cambiar el enfoque para que las acciones se dirijan a los sectores sociales, especialmente a aquellos que más necesitan atención. Avanzar en ello, obviamente, es uno de los deberes irrestrictos de la presidenta, que hasta ahora ha hecho muy bien esa labor. Las medidas significativas que ha implementado evidencian su total compromiso con servir al pueblo de México. Las encuestas, por ejemplo, la sitúan con una aprobación de más del 74 por ciento. Eso sin contar que, a nivel Latinoamérica, Sheinbaum está en la cima más alta. Este interés ha sido el motor de esta navegación que se extenderá hasta el año 2030.

Con ese compromiso social, en el nivel más alto para generar desarrollo, mencionamos el trabajo arduo que algunos están realizando. También los consideramos como funcionarios públicos eficientes dentro del gabinete presidencial. Basta con mencionar algunas de sus tareas clave para fortalecer la estructura económica, como el apurado trabajo que implica alcanzar un acuerdo histórico en los tratados comerciales con Estados Unidos, para entender la magnitud del esfuerzo que realiza. Independientemente de lo que pueda ocurrir, que pronosticamos será algo positivo, podemos garantizar que esto beneficiará directamente la relación comercial con nuestro socio principal. Como ejemplo, desde que llegó la 4T, muchos actores han cambiado el rumbo a pesar de que la postura se ha vuelto más dura de parte de Donald Trump. Es aquí donde vale la pena decir que tenemos a los mejores representantes que, de manera clara, han logrado un dinamismo protagónico en ese rubro. Ha sido, en pocas palabras, la parte central del engranaje.

El ejemplo más significativo, que recordamos de la época del expresidente López Obrador, fue el hecho de pasar página después de que se proclamara la finalización del acuerdo comercial con nuestra nación. Ese equipo negociador describe el camino que debió seguir, con una misión clara y definida de darle vida y normalización. Esa habilidad para negociar, prestando atención a cada detalle técnico, nos posibilitó expandir las opciones y, de esta forma, incorporar certeza mientras fomentábamos métodos para reducir los aranceles. En realidad, acabamos de experimentar esa misma prueba de fuego cuando el presidente estadounidense estableció una fecha para examinar las medidas incrementales en el aumento de los impuestos. Por cierto, México salió bien librado.

Trabajar bajo presión no es sencillo, sobre todo si se trata de un socio comercial como los Estados Unidos. Esto, como fundamento, es nuestra bandera principal o carta de presentación en el mundo, especialmente por la calidad de los productos que producimos y, por consiguiente, llegan a otros mercados con precios competitivos. Y qué decir de los programas que se han integrado para consolidar las políticas públicas. En realidad, hay plataformas que están aportando significativamente a la promoción de la tecnología y la innovación. Aprovechando esas vitrinas que se han podido concretar con cumbres internacionales como el STS Forum, de Morelos, podemos decir que fue el parteaguas para que cientos de empresas voltearan a ver el potencial, básicamente impulsando el talento de miles de mexicanos a través de “Mentes en Acción”, que llegó a robustecer los instrumentos de acompañamiento y seguimiento mejorado.

Y con esa diversidad de estrategias de desarrollo, ahora que se colabora en coordinación con los gobiernos de la transformación, se ha hecho un avance significativo gracias a las gestiones de la gobernadora de Morelos. En medio de esas prioridades, se desarrollará un marco en la industria audiovisual. De esta manera, evidentemente se desencadenará el potencial económico que siempre acompaña la creación de un número revelador de empleos. Simultáneamente, debido al techo presupuestal que tendrá, se podrá invertir en el talento mexicano, especialmente en la entidad de Morelos. Los encargados de este asunto, ahora que se dieron encuentros de primer nivel con actores de renombre, vendrán a robustecer esa visión a la que nos hemos trazado llegar.

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Una vez más, es necesario reconocer a los protagonistas por su trabajo. Su perspectiva ha posibilitado proponer varios dispositivos que, en realidad, están transformando radicalmente las políticas públicas de la Cuarta Transformación. De hecho, la consolidación del programa de cash rebate de Morelos, un incentivo económico que posibilitará la devolución de hasta el 30% del gasto comprobable realizado en el estado, con un límite de hasta 20 millones de pesos por producción, fue uno de los anuncios más importantes hechos durante la reunión. Inclusive, y con el propósito de atraer, este plan tiene un presupuesto de 80 millones de pesos por año a fin de consolidar la cadena de valor a nivel local y ubicar a Morelos en el mapa mundial de la industria de medios audiovisuales.

Notas finales

La participación social es clave para conocer a detalle la opinión de la población civil que, al final de cuentas, son quienes legitiman o no las acciones que se concretan. Como sabemos, el gobierno del estado de Puebla ha lanzado uno de los proyectos más ambiciosos, como el Cablebús. Eso, de entrada, resolverá muchos problemas de movilidad al optimizar los tiempos y acortar las distancias. Asumiendo esa responsabilidad, ahora que los cambios vertiginosos brotan en un mundo globalizado, más del 65% de la gente tiene una opinión positiva para que se lleve a cabo. Todo eso significa que hay condiciones óptimas para su construcción y, por ende, llegar a esas metas que se han trazado quienes abanderan la 4T.