Que no nos sorprenda y mucho menos nos encoja el tipo de estrategias y acciones que ponen en juego las superpotencias y gobiernos en turno para prevalecer y lograr sus objetivos de corto, mediano y largo plazos.
Así ha sido y así será, en el entendido de que muchos factores, incluida la buena o mala fortuna, suelen decidir los juegos.
De tal manera que las “listas” de Trump y sus amenazas injerencistas obligan, eso sí, a estar listos.
En los procesos históricos de cambio profundo las potencias en ascenso o en descenso, más aún si nos vecinas de países vulnerables o más débiles, a través de sus grupos dominantes y gobiernos interesados mueven instrumentos filosos.
Lo hicieron los grandes de la Triple Alianza (Espan̈a, Inglaterra y Francia) ante el México recién independiente para cobrar deudas, reconquistar o invadir y ocupar.
Lo han hecho diversos gobiernos de los Estados Unidos para limitar el poder nacional y balancear a otras potencias, ya con el tardío Porfirio Diaz, Madero, Carranza, Obregón o Cárdenas.
En cada contexto y con las tecnologías disponibles, del periódico al telégrafo, el teléfono, la radio o la televisión, el juego sigue siendo el mismo, aunque más o menos sofisticado y acelerado, todavía más con la tecnología digital.
El juego se intensifica cuando los calendarios electorales se acercan o alinean. En diferentes pasajes históricos la decisión final o el curso de acción cambia. En buena medida de eso trata la política: de diagnóstico, previsión, escenarios, estrategia y acción.
Ya se había anticipado que este año 2026 sería como lo es, muy complejo debido a las guerras, la competencia entre potencias, el cambio climático, las demandas de las masas, la revolución digital o la fragilidad de los gobiernos y el sentido del derecho.
Pues bien, más vale mirar ya a 2028 y más allá, pues los juegos del hambre de poder y recursos para dominar y ganar serán aún más intensos y agresivos.
Ante las listas verdaderas o falsas, lo recomendable es estar listos. Hoy la planeación estratégica es la previsión de las coyunturas posibles para la defensa de la integridad nacional.


