Hablemos de un tema urgente.
Cientos, quizá miles de niñas en México deberían estar jugando, divirtiéndose o enfocadas en sus tareas, no embarazándose, dando a luz y poniendo en peligro su vida.
Esto es una auténtica tragedia. Y los números lo confirman: según la Secretaría de Salud, en nuestro país durante 2025 hubo 269 casos de Morbilidad Materna Extremadamente Grave en niñas de 10 a 14 años de edad.
Se trata de complicaciones que ponen la vida en riesgo mientras están embarazadas, durante el parto o hasta 6 semanas después. Esos datos dejan en claro lo peligroso que es el embarazo en la infancia y lo vulnerables que están estas pequeñas cuando se vuelven madres tan temprano.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las niñas de 10 a 14 años tienen un riesgo de muerte materna y perinatal hasta cuatro veces mayor que las mujeres adultas, y el doble que las adolescentes de 15 a 19 años de edad. Esto se debe a que sus cuerpos aún no están desarrollados para llevar a cabo un embarazo de manera segura, lo que aumenta la probabilidad de complicaciones como preeclampsia, eclampsia y problemas hemorrágicos.
Hay un factor importantísimo: una niña de esas edades, que apenas comenzó a menstruar, no piensa, pese a los usos y costumbres y las imposiciones de su comunidad, en embarazarse. Cuando esto ocurre, en la mayoría de los casos, se trata de un abuso sexual.
El caso Deysi
Este 21 de enero, en su conferencia, la presidenta Claudia Sheinbaum habló del caso de Deysi, la niña de solo 10 años de edad que en Chiapas tuvo un bebé y ahora su vida corre peligro, y ordenó que se investigue todo a fondo.
Esta noticia ha conmocionado a todo el país, porque la pequeña tuvo lesiones muy graves en sus tejidos internos después del parto; claro está, su cuerpo simplemente no estaba preparado físicamente para ser madre.
Fue llevada primero al Hospital de la Mujer por un joven de 18 años, presuntamente padre de la criatura, pero debido a lo grave de su estado, la tuvieron que trasladar a otro nosocomio.
Aquí hay un dato importante: la noticia se hizo viral por la gravedad de la madre infante. Al hospital no le quedó de otra que dar aviso a las autoridades, pero, ¿cuántas niñas gestantes, a punto de dar a luz, en realidad entran a los hospitales y no lo sabemos?
Deysi, además de estar a punto de morir, es víctima de abandono, de maltrato y, seguramente, víctima de abuso sexual.
Es también, parte de una estadística que nos debe horrorizar y llenar de vergüenza como sociedad.
La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes establece los 18 años como edad mínima para contraer matrimonio, y las autoridades deben adoptar medidas para protegerlos contra prácticas nocivas como las uniones tempranas.
El aumento de casos de MMEG en niñas de 10 a 14 años es una alerta para la sociedad mexicana. Es necesario fortalecer los esfuerzos de prevención, garantizar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad, y promover un cambio cultural que valore los derechos y el bienestar de las niñas. Solo así podremos evitar que más vidas corran riesgo y asegurar que todas las niñas tengan la oportunidad de crecer, estudiar y desarrollarse plenamente.





