Datos, no relatos: Julio César Jasso, asesino Teotihuacán, fue influenciado por ideologías extremistas de EU, principalmente la de la adoración de los asesinos escolares en masa que existe en los rincones más oscuros y decadentes de internet.
Mediante una mediocre imagen hecha con inteligencia artificial, Jasso se colocó junto a los asesinos de la preparatoria de Columbine, Eric Harris y Dylan Klebold, un par de gringos mediocres, fracasados y cobardes que terminaron suicidándose tras la masacre.
Irónicamente, este “nazi prieto”, cómo los definiera con precisión el desgraciadamente ya fallecido columnista “Pomponio” hace años desconocía que Harris y Klebold tenían una ideología racista y supremacista, por lo que seguramente hubieran despreciado a un mexicano como él.
De las noticias falsas que circularon en redes sociales tenemos que hablar, porque de alguna manera, grupos provenientes del extranjero que ahora abren pasquines digitales inmundos en México intentaron vender que el asesino simpatizaba con la “izquierda” y hasta el “comunismo”. Pero, que yo recuerde, ni en Estados Unidos ni en el mundo, los pensamientos de izquierda o progresistas generan asesinos en masa en escuelas o lugares públicos.
Los tiradores en masa son los detritos de la sociedad derechista, fascista, reaccionaria e hiperindividualista surgida en Estados Unidos tras el fin de la Guerra Fría. No es casualidad que en dicho país es donde más ocurran este tipo de actos, seguido, muy de lejos, por Canadá, Japón y algunos países de Europa.
En fin. Nuevamente, sin respeto a las familias involucradas ni a su luto, la derecha celebrará este acto de terror y buscará sacar raja política del mismo. Esa es su naturaleza.
