Recién terminó la elección presidencial; en la evaluación poselectoral, el PRI y también el PAN realizaron un control de daños. En ese balance, de manera mutua, ambas fuerzas afirmaron que no había compatibilidad. Recíprocamente, al concluir la jornada, cada uno juró reinventarse y regresar a los recorridos territoriales. Aunque compartieron la misma narrativa, el mensaje que Acción Nacional difundió con bombo y platillo les duró poco. Hoy, que ambos colaboran en la agenda legislativa, serán nuevamente socios en el proceso electoral de 2027. De hecho, tanto uno como otro se encuentran prácticamente en un impasse. Ese deterioro no es producto de la casualidad, sino de los tropiezos constantes de la derecha. De cualquier manera, meses después, las circunstancias —o, de plano, la supervivencia— han acelerado el paso para que vuelvan al escenario unidos como siempre.
Hoy, para ser más precisos, el PRIAN se presenta ante la ciudadanía como una alternativa “renovada”. El idéntico tono con el que hablan en los países a los que acuden es el mismo eslogan que han utilizado. En retrospectiva, sabemos que esas campañas de hostilidad no funcionan porque, a la larga, terminan por enfadar a una sociedad harta de la guerra sucia. La gente, en su inmensa mayoría, busca escuchar propuestas y no descalificaciones. Si observamos con detenimiento lo que está sucediendo, es fácil advertir que transitan por el mismo sendero equivocado, lo que confirma el deterioro de ambas fuerzas. Eso significa que, ante la situación reinante, el PRIAN está destinado al fracaso, dado que no inspira a la ciudadanía. Todo eso, al ver la magnitud, lo hemos dicho hasta el cansancio: no funciona.
Los únicos que han aprendido la lección, luego de ver que estaban extraviados, son los integrantes de Movimiento Ciudadano. Ellos, ante las súplicas de Alito Moreno, no sellarán ningún pacto de unidad con el PRIAN porque, solos, como franquicia, son más rentables. Eso se llama tener conciencia y control de las decisiones. Saben que el PRI, en uno u otro modo, está políticamente desahuciado. Es sencillo saberlo: nueve de cada diez mexicanos detestan al Revolucionario Institucional. Cuando se escucha hablar de ellos, brota una animadversión por el pasado de corrupción del que no pueden evadir ni desmarcarse. Viéndolo así, el PAN debería pensárselo mejor antes de tropezar con la misma piedra; sin embargo, ellos equivalen a lo mismo por tejer alianzas con los impresentables.
Durante todo este tiempo, luego de fracasar en dos procesos electorales, deberían saber que el binomio del PRIAN —que está por gestarse nuevamente— no anima ni cautiva a nadie. Eso que está sucediendo —que podemos llamar un fenómeno social— no ocurre en el bando de la izquierda. Morena, por ejemplo, encaja perfectamente con el Partido del Trabajo. Ellos, fieles aliados, se han entregado desde los tiempos de Andrés Manuel López Obrador. Además del compromiso, es muy visible todo lo que comparten. De hecho, es muy poco lo que han discernido a lo largo de esta sociedad política, sobre todo en temas legislativos. Con esos rasgos, es fácil interpretar que esta coalición es y seguirá siendo duradera porque hay compatibilidad en los polos. Al tratarse de una plataforma sólida, ya constituida, el PT será determinante para que el lopezobradorismo gane, por lo menos, 15 de 17 gubernaturas. Hay quienes creen que pueden ser más; sin embargo, no podemos ignorar el caso de San Luis Potosí, donde el Verde Ecologista lleva una distancia monumental que, aunque compita solo, ha hecho cálculos y sabe a la perfección que los porcentajes le favorecen para revalidar el triunfo. Al precisar con claridad los pronósticos que presagian lo inminente, la decisión del PVEM de competir solo en SLP no afectará en nada lo que se ha mantenido hasta ahora en las demás entidades federativas.
Toda esta narrativa pormenorizada, después de todo, tiene un fundamento sólido para afirmar que la coalición Seguimos Haciendo Historia, luego de observar que el PRIAN revivió, es muy superior en todos los sentidos. Hay, en pocas palabras, alianzas dispares que no han dado el brinco que esperaban porque, desde hace años, tienen una deuda pendiente con la sociedad luego de saquear durante décadas al país, como lo hizo el PRIAN. La forma en que lo hicieron, ante los ojos de todo México, constituye una ignominia y dejó una marca negativa difícil de borrar pese a las maniobras propagandísticas. Eso de que Morena está aterrado, como dice Alito, es para reírse. Muy pronto se colapsará este binomio que han reencarnado o, mejor dicho, que jamás se comprimió, al existir siempre indicios de hermandad que, para colmo, hoy se asoma dizque para “salvar a México de las garras del comunismo”. De risa.
Notas finales
Algo también importante —diría, de suma relevancia— es el paso contundente que lleva Cruz Pérez en la carrera interna por la coordinación de la defensa del voto en Chihuahua. De hecho, los datos actualizados de septiembre, hablando de las encuestas, muestran un crecimiento del presidente municipal de Ciudad Juárez con licencia. Eso, tal y como se viene demostrando, evidencia que su semblante, más allá de lo mediático de otros aspirantes, ha trascendido por su experiencia y madurez en el servicio público. Siendo así, muy pronto lo veremos con la máxima estafeta que lo acredita como el activo más sustancial de aquella región del norte.
