En ocasiones los políticos suelen cometer pifias discursivas, errores, o tal vez, dicen algo deliberadamente con la intención de perseguir un objetivo. Difícil saberlo. Lo hacen todos. Sin embargo, jefes de Estado y de gobierno expuestos continuamente a hablar delante de un micrófono, como AMLO o Claudia Sheinbaum, parecen caer en el supuesto más a menudo.

Hace algunos años el presidente AMLO, en quizás un momento de absoluta sinceridad, confesó -parafraseo- que los programas sociales eran utilizados con fines políticos. “Ayudando a los pobres, uno va a la segura. Se cuenta con el apoyo de ellos, no así con sectores de la clase media, ni con la intelectualidad. No es un asunto personal, es un asunto de estrategia política”. Dicho de otra forma, el tabasqueño hizo saber que lo que se busca es formar clientelas electorales para los momentos cuando se requiere la movilización.

La presidenta Claudia Sheinbaum, en una de más desafortunadas declaraciones, aseguró ayer: “No quieren al gobierno, ¿y por qué no lo quieren? Porque no les damos chayote”. Enseguida enumeró brevemente los medios de comunicación que no reciben dinero del gobierno federal, tales como Reforma y El Universal. En otras palabras, tal vez sin desearlo, confesó que los medios que hablan bien de la 4T son aquellos que reciben recursos públicos provenientes del erario federal.

Lo que dijo ayer la presidenta se inscribe en el contexto de la eventual publicación de unos lineamientos que pretenden, de acuerdo con el discurso oficial, proteger los derechos de las audiencias. Sin embargo, como se ha señalado, será el propio gobierno, a través de Agencia de Transformación Digital, el que tendrá la última palabra en cualquier controversia que tenga que con ver la dictaminación si un dicho es verdad o una opinión, y tendrá las competencias para imponer multas a los que incumplan las disposiciones.

¿Se trata en realidad de la protección de los derechos de las audiencias o de una estrategia dirigida a limitar las opiniones de los periodistas, en medio del cada día más pegajoso lema de “narcopartido”, con miras a las elecciones del año que viene?

Mientras, los voceros del partido aparecen en todos los medios para garantizar que los lineamientos no serán ningún tipo de censura, la propia jefa del Estado mexicano declara abiertamente la asignación discrecional de dinero público con fines de propaganda. A confesión de parte... relevo de pruebas.