Tramontina inauguró en Lerma, Estado de México, su nueva planta Cookware Norteamérica, con una inversión superior a 500 millones de pesos.
La firma brasileña, con más de un siglo de historia, apuesta por el nearshoring y la manufactura local para abastecer al mercado mexicano y estadounidense.
La instalación producirá sartenes de aluminio antiadherente y fue diseñada bajo estándares de industria 4.0, con procesos automatizados, robótica y criterios de sostenibilidad.




Con esta expansión, Tramontina refuerza su presencia internacional, consolida su red productiva y expresa confianza en México y Norteamérica.
Tramontina inaugura planta en México como parte de su expansión
La nueva instalación comenzará con la producción de sartenes de aluminio con recubrimiento antiadherente, uno de los productos más demandados por los consumidores de la región. Esta decisión responde a la necesidad de optimizar la cadena de suministro y reducir los tiempos logísticos ante un entorno global cada vez más cambiante.
De acuerdo con directivos de la compañía, esta inversión también refleja la confianza en el potencial económico de México, así como en su posición estratégica para atender tanto al mercado nacional como al de Estados Unidos.
“Esta decisión estratégica se alinea con nuestra visión de adaptar nuestra cadena de suministro al fenómeno del “nearshoring”, acercando la producción a nuestros mercados clave. Al establecer una base de producción fuera de Brasil y tan cerca de uno de nuestros mercados más grandes, como México y Estados Unidos, demostramos nuestra agilidad y visión de futuro, consolidando a Tramontina como una marca verdaderamente global”
Adilson Formentini, Director General de Tramontina en México
Además, la planta fue diseñada bajo estándares tecnológicos avanzados, incorporando procesos automatizados, robótica y soluciones de la llamada industria 4.0. Estas herramientas permitirán mejorar la eficiencia operativa, garantizando la calidad de los productos y reduciendo el impacto ambiental.
Entre las innovaciones destacan sistemas de monitoreo en tiempo real, análisis de datos y mantenimiento predictivo, así como procesos optimizados para el manejo de materiales como el aluminio y la aplicación de recubrimientos especializados.
“Estas tecnologías no solo aumentarán la eficiencia operativa, sino que también nos permitirán garantizar una calidad superior en cada producto, minimizando el desperdicio y el consumo de energía. La instalación está diseñada para replicar los estándares de excelencia de las plantas brasileñas, incorporando procesos optimizados para el mercado local y asegurando que cada artículo fabricado en México cumpla con la calidad superior que siempre ha caracterizado a los productos de Tramontina”
Marcos Grespan, Director de la Fábrica de Cutelaria en Brasil y de la Fábrica Cookware Norteamérica en México
Nearshoring e innovación impulsan la expansión de Tramontina
La llegada de Tramontina a México se alinea con la tendencia global del nearshoring, el cual busca acercar la producción a los principales mercados de consumo; en este caso, la ubicación en el Estado de México permite una conectividad eficiente, tanto terrestre como portuaria, facilitando la distribución de productos.
La compañía destacó que la planta fue desarrollada bajo criterios de sostenibilidad, con sistemas de ahorro energético, tratamiento y reutilización de agua, así como gestión integral de residuos con enfoque en reciclaje.
Asimismo, la infraestructura contempla la posibilidad de futuras expansiones, lo que permitirá incorporar nuevas líneas de producción conforme crezca la demanda en la región.
Con esta nueva fábrica, Tramontina no solo fortalece su presencia en México, sino que también consolida su red productiva internacional, apostando por un modelo basado en la innovación, la eficiencia y la cercanía con sus mercados clave.



