Al menos 500 campesinos pertenecientes a la Coordinadora Nacional Plan de Ayala demandan al Senado de la República derogar la Ley de Hidrocarburos contenida en el paquete de la reforma energética enviado a la Cámara de Diputados pues advirtieron que esa norma les arrebatará sus propiedades.

Los manifestantes partieron desde la Secretaría de Gobernación y se prevé que realicen otra concentración frente a la Secretaría de Desarrollo Social ubicada en Paseo de la Reforma.

Integrantes de la Secretaría de Protección y Vialidad realiza cortes a la circulación. Reforma permanece cerrado antes de Insurgentes en dirección a Periférico. Otro plantón de organizaciones campesinas permanece sobre Bucareli, interrumpiendo la circulación antes del Reloj Chino. La circulación es desviada por Morelos. 

¿Porqué protestan los campesinos?

El artículo 101 de la Ley de Hidrocarburos contempla que habrá una contraprestación para los dueños de los terrenos (agricultores, campesinos, ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios) para recibir entre el 0.5% al 2% de la utilidad que obtenga el contratista si logra sacar petróleo o gas. 

"Ya ahorita los ‘coyotes’ andan buscando terrenos para comprarlos y despojar a los campesinos y ser ellos quienes se beneficien de esa utilidad. Nos dicen que le hicieron un gran favor a los campesinos porque no los van a expropiar. La expropiación es una figura contenida en la constitución que permite establecer y reivindicar la propiedad de la nación sobre las tierras y aguas comprendidas en el territorio nacional”, señaló el economista Jorge Alcocer en la Primera Emisión de Noticias MVS.

Alcocer Villanueva sugiere que la nueva legislación va a desatar la mayor especulación de terrenos "de que tengamos memoria" y generará una "acumulación originaria en espera de las inversiones".

“Ojalá alguien atienda esta barbaridad que pusieron en el artículo 101 ¿no se dan cuenta que están generando un estímulo perverso en contra de los campesinos, ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios? Esta no es la manera de proteger la propiedad social y privada de las tierras. Esta es una manera de estimular la mayor especulación. Ojalá me equivoque pero aquí habrá sangre”, concluyó el economista. 

 Con información de Alejandro Pacheco