Nacional

Seguro Popular es "la caja chica de los estados", afirman tras detectar desvío de recursos

Seguro PopularArturo Pérez / Cuartoscuro

Guerrero y Veracruz se destacan por su opacidad.

México.- El manejo de recursos del Sistema de Protección Social en Salud, conocido como Seguro Popular, reprueba a todos los estados, de acuerdo con Daniela Díaz, quien es integrante del Centro de Análisis e Investigación (Fundar).

De acuerdo con Díaz. en la revisión de la Cuenta Pública 2014, la Auditoría Superior de la Federación detectó que las entidades desviaron el dinero del programa a pagos al Sistema de Administración Tributaria (SAT), cuotas del ISSSTE, compra de medicamentos con sobreprecio o el pago de apoyos por el Día de la Madre.

La situación es tal que la experta calificó al gasto del Seguro popular como "la caja chica de los estados" debido a la total opacidad en el flujo de los recursos.

Los recursos etiquetados por entidad estipulan que, se deben gastar hasta 40 por ciento en remuneraciones; 30 por ciento en medicamentos; 6 por ciento en promoción de la salud y 4 por ciento en gasto operativo.

A manera de contraste, Díaz ofrece como ejemplo la adquisición de medicinas donde todos los estados poseen irregularidades, ya sea porque no están dentro del catálogo o porque se adquieren a un precio superior al que refiere el tabulador federal, indica a Reforma.

Los recursos son recibidos por las Secretarías de Finanzas de cada entidad, sin embargo desde ahí, se complica el seguimiento.

En Guerrero, el gobierno estatal gastó, además del 30 por ciento previsto para medicamentos, un millón 667 mil pesos más sin que exista factura que lo compruebe.

En el caso de Veracruz, la principal irregularidad fue el subejercicio de 772.6 millones de pesos destinado a hospitales.

En las cuentas estatales no existe información sobre los intereses generados, de hecho, los estados citados son los que más presentan irregularidades y rezagos en materia de salud, lo que queda en evidencia con las tasas de mortalidad materna.

El organismo indica la importancia de disponer de estándares de calidad que permitan identificar la magnitud del desempeño del programa y establecer un mayor análisis de la percepción de los beneficiarios respecto de los servicios otorgados para así mejorarlos.