Tamaulipas

El sueño de la niña Adriana es ser maestra, pero no tiene televisor ni celular para estudiar

Clases virtualesAP

Adriana no cuenta con un sustento que le permita continuar sus estudios porque su padre murió hace poco

México.- El sueño de Adriana, una niña de 12 años de edad, es ser maestra sin embargo, se enfrenta a obstáculos para alcanzar su anhelo: no tiene televisión ni celular para estudiar en este regreso a clases virtual.

Su padre murió recientemente por lo que la niña no cuenta con un sustento que le permita continuar sus estudios, ahora que comenzó el ciclo escolar 2020-2021, con el programa Aprende en Casa II, impulsado por la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Adriana, originaria de Tamaulipas es la menor de 4 hermanos, quienes perdieron a su padre el pasado 27 de julio de este año, y la familia se quedó sin ingresos, inclusive televisión, dejando a la niña sin el recurso para poder tomar sus clases a distancia.

De acuerdo con un reportaje del diario Excélsior, la menor se encontraba inscrita en la Escuela Secundaria Número 6, Álvaro Obregón, pero la contingencia por el Covid-19 llegó a golpear sus expectativas hacia su futuro.

"Quiero ser maestra y quiero ayudar a mi madre"

Pese a los estragos que ha causado la pandemia del coronavirus en las familias de escasos recursos del país, Adriana quisiera ser maestra y ayudar a su madre, aunque por el momento no cuenta con televisión para sus clases virtuales.

Sus hermanos trabajan como ayudantes de albañil y limpiadores solares, pero lo que perciben no siempre es suficiente para las necesidades de la familia, pues lo primordial para esta familia, que vive a las faldas de la Sierra Madre Oriental, es tener que comer y no la escuela.

“Quiero ser maestra, quiero enseñar a los niños y quiero ayudar a mi madre”Adriana

Su madre, Marisela Márquez, comenta al mencionado rotativo que la situación precaria de toda la familia le genera un gran temor porque además de las carencias económicas, las condiciones climáticas como lluvias y huracanes ponen en riesgo su humilde patrimonio.

Y señala que el único medio con el que Adriana podía tener acceso las lecciones en el regreso a clases era un teléfono celular que se descompuso por las goteras que tiene la casa, por lo que ahora la niña y su madre no saben cómo podrá continuar los estudios.