El 28 de agosto de 2015, con escasos 200 pesos mexicanos en la bolsa, Citlali Rodríguez García salió de su casa en Monterrey para cumplir un sueño que iba a implicar 49 mil kilómetros.
Montada en “La Tuzita”, una Suzuki GSXR de 750 centímetros cúbicos, la joven regia se lanzó a buscar “el fin del mundo”, porque así se lo había prometido a su sobrina Naibé Alejandra, “para demostrarle que todos los sueños se pueden cumplir”.
En su recorrido por 15 países de la América hispana, Citlali vio casi de todo y tuvo que hacer también casi de todo para llenar el tanque, cambiar llantas y aceite, comer y sobrevivir.
“Lavé platos, cuidé niños, vendí stickers y mucha gente me dio la mano para completar mi trayecto”, dice.
Tuvo el apoyo de muchos desconocidos, como un agente de tránsito en El Ecuador quien, cuando se quitó el casco y vio que era una mujer le perdonó una multa por traer las llantas de la moto tan desgastadas…
Pero en México, mientras sus seguidores en Facebook aumentaban, muchos apostaban a que no lo lograría.
Y las momios en pro y en contra se enfrentaron en las redes.
Citlali atravesó México, Guatemala. El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil.
En Colombia, donde la mayoría de la gente con la que convivió piensa que “los mexicanos son muy pobres” porque ven telenovelas como Marymar o la serie de El Chavo del Ocho, tuvo que huir de guerrilleros que asesinaron a un campesino.
Pero también asistió al parto de un bebé…
¿Qué fue lo más triste que tocó vivir?
“Que creen que los mexicanos seguimos viviendo como en las películas de Pedro Infante… Y que me dijeron que yo no era de por acá, porque según esto las mexicanas somos muy feas”.
Y agrega entre risas: “Le dije al que me comentó que si creía esas realidades (las de la supuesta pobreza en la novela) pues entonces en México todos los perros hablan y con acento costeño…”
Y hablando de Pedro Infante, bautizó a su moto como “La Tuzita” por el personaje de la inmortal María Eugenia Llamas en la película de “Los Tres Huastecos”.
“Papá, la Chavela se está enojando”, parafrasea.
Citlali tiene 31 años, pero desde que tenía 16 usa motocicleta.
“Fui la primer mujer regia en andar de tour en los clubes y ahora soy la primera que va y viene a Ushuaia (Tierra de Fuego, Patagonia, Argentina)”.
¿Entonces lo hiciste sin patrocinadores?
“Una marca me ofreció prestarme la moto solamente por tres meses y sin viáticos. No quise porque sabía que como iba a tener que trabajar en el camino para pagarme la subsistencia, me iba a tardar más”.
¿Qué fue lo que más extrañaste?
“Esto, el picante…”
Y me señala el machacado con huevo a la mexicana, pero especial, que nos prepararon con chile piquín.
“Lo más parecido al cabrito que comí por allá, fue una rata que cociné sola en el Ecuador a un lado de la carretera”.
A principios de junio logró la hazaña: regresó a su casa en Monterrey, pero ya quiere irse de nuevo.
¿A dónde..?
“Voy a usar mi PPS, porque yo no uso GPS…”
¿Qué es PPS?
“Ah, pues Paro, Pregunto y Sigo… Quiero llegar a Alaska, al estrecho de Bering en cuanto sea posible”.
¿También con “La Tuzita”?
“Claro, sería otro récord…”


