Ciudad de México.- En México la cebolla es la quinta hortaliza que más se utiliza en la gastronomía, ya que el 85 por ciento se usa en fresco para sazonar platillos, sopas, guisados, salsas y frijoles.
Además, la cebolla toma parte en la preparación de carnes de pollo, res, pescado, cerdo o con vegetales, como chiles poblanos, papas y nopales; para aderezar sopes, pozole, caldo de gallina, pancita, mole de olla, enchiladas y muchos platillos más.
En la industria se emplea en aderezos, hojuelas, deshidratada, granulada, picada, rebanada o en polvo como sazonador.
México se ubica entre los 10 principales productores de cebolla en el mundo. Se produce en nuestro país durante todo el año, principalmente en Chihuahua, Guanajuato y Baja California; le siguen Morelos, Tamaulipas, Michoacán, Jalisco, San Luis Potosí, Zacatecas, Puebla y Jalisco.
La Central de Abasto de la Ciudad de México comercializa cebolla en tres variedades: bola, morada y cambray. Al menudeo puede encontrarse en la Nave I-J, y al mayoreo en las Naves K-L, M-N y O-P, así como en el Sector Flores y Hortalizas.
La cebolla tiene acción expectorante, así como bactericida y fungicida. Se utiliza para el tratamiento de problemas respiratorios como resfriados, catarros, bronquitis, faringitis y otras afecciones.
También se considera como potente cardioprotector gracias a su propiedad antitrombótica, hipolipemiante (esto es la capacidad de disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos) e hipotensora; para lograrlo, se debe consumir de manera habitual.
La acción depurativa de la cebolla se debe a que es capaz de eliminar las toxinas y fermentos que se producen en el estómago tras la digestión, proceso que también favorece al estimular al hígado, páncreas y vesícula para que segreguen las sustancias necesarias. Cabe mencionar que estas propiedades solo se dan cuando se consume cruda.
Sin embargo, no se recomienda el consumo excesivo de la cebolla en personas que tienen estómago delicado y sufren de acidez estomacal, o bien que tengan tendencia a la flatulencia o meteorismo.
La cebolla contiene aceites esenciales, en los que se encuentran la mayoría de sus propiedades y también son responsables del molesto lagrimeo cuando la cortamos.
Contiene vitaminas del grupo B, que se requieren para el funcionamiento del sistema nervioso y del inmunitario; también vitamina E y C, con potente acción antioxidante. Además de múltiples minerales y oligoelementos como potasio, magnesio, fósforo, calcio, sodio y azufre entre otros.
La Central de Abasto también nos comparte esta receta para una deliciosa sopa de cebolla:
- 1,5 litros de caldo de verduras (una zanahoria, un trozo de poro de 2 centímetros, ¼ de cebolla)
- 12 rebanadas de pan tostado
- 3 cebollas medianas
- Un diente de ajo
- Queso rallado
- Aceite de oliva
Preparar un caldo de verduras con la cebolla, el poro y la zanahoria, cociendo los ingredientes con agua unos 15 minutos. Cortar las cebollas en rebanadas finas y saltearlas en una sartén con aceite para dorarla. Añadir el caldo y cocer durante 15 minutos.
Untar el ajo en el pan tostado, y añadirlo a la cacerola. Retirar del fuego y servir con el queso rallado.



