Manuel Borbolla, antiguo paciente de la Clínica Especializada Condesa, denunció a través de Facebook una supuesta falta de atención por parte de la institución médica.
En la publicación, el joven compartió con su red de amigos una fotografía en la que sostiene las siete pastillas que, según cuenta, le dieron en la clínica para "ayudarle". El texto que acompaña a la imagen explica que durante siete años de tratamiento, él jamás faltó a las reglas de la institución y que a pesar de ello, su afiliación al programa fue cancelada.
Los comentarios y reacciones no se hicieron esperar; desde el momento en que la historia fue publicada, muchas personas han ofrecido su ayuda a Manuel para conseguir medicamento, otras le han sugerido otras instituciones en las que puede atenderse y algunas más le han aconsejado proceder legalmente por lo sucedido.
En entrevista con SDPnoticias, Manuel explicó que hace más de siete años, supo que es seropositivo gracias a una prueba que se realizó en la Clínica Especializada; a partir de ese momento, su caso fue tomado por la institución y comenzaron a atenderlo a pesar de que él les informó que ya era beneficiario del Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS).
Durante este periodo ha sido testigo de diversas injusticias perpetuadas por servidores públicos que han trabajado en el lugar e incluso, en algún momento se vio obligado a surtir por propia cuenta sus medicamentos pues una huelga de los encargados de la farmacia de la clínica le impidió obtenerlas ahí.
Hace aproximadamente tres meses, Manuel acudió a su cita mensual con el médico general y para recoger medicamento y se enteró que ya no era beneficiario del programa de salud pues el sistema había arrojado que estaba afiliado al IMSS. Desde entonces, él hizo lo necesario para darse de alta en la instancia mencionada.
Poco después se encontró con la noticia de que para poder ser atendido oportunamente por un especialista era necesario realizar el trámite de migración del expediente clínico, pero por razones burocráticas, este no ha quedado hecho pues en el la Unidad Medicina Familiar No. 160 del IMSS ubicada en la delegación Tlahuac, le informaron que los documentos de su historia clínica estaba incompleta y por ello no había sido trasladada.
Durante el tiempo que el trámite ha llevado, Manuel ha recibido apoyo de amigos y conocidos para conseguir su medicamento, pero sus reservas se agotaron. Por eso acudió hoy a la Clínica Especializada a solicitar las pastillas para un mes de tratamiento que tiene un precio aproximado de 25 mil pesos.
Manuel relata que lo trataron de forma despectiva y que una vez que le habían dado una caja para 30 días, el personal encargado de la farmacia se la retiró, la abrió y le entregó en la mano las siete pastillas de la fotografía.
De acuerdo con los reglamentos Manuel no puede beneficiarse de los servicios del Seguro Popular, programa al que pertenece la Clínica Especializada Condesa, porque está afiliado al IMSS, sin embargo, un trámite complicado y lento le ha impedido continuar con su tratamiento.
Sugiriendo una posible causa de la situación, un usuario de la red social recordó la reciente pérdida de datos que, según La Jornada, el Centro Nacional para la Prevención y Control del Sida (Censida) sufrió luego de una falla informática.



