Trabajadora de Zara identificada como María Alejandra Rojas denunció haber sido humillada por sus superiores luego de que fue obligada a entregar sus zapatos de dotación al finalizar su turno, por lo que tuvo que irse a su casa descalza.
La cajera de Zara en el centro comercial Unicentro, Bogotá, Colombia afirmó que el incidente ocurrió tras una serie de conflictos relacionados con un accidente laboral previo y presuntas irregularidades en su afiliación a la ARL.
El caso se volvió viral en redes sociales, generando indignación colectiva y debates sobre el cumplimiento del Código Sustantivo del Trabajo en Colombia. Hasta el momento, Zara no ha emitido un pronunciamiento oficial.



Trabajadora de Zara en Unicentro Bogotá denunció humillación: la hicieron irse descalza a su casa
La denuncia por humillación presentada por María Alejandra Rojas, trabajadora de 22 años que presuntamente se desempeñaba como cajera en la tienda Zara del centro comercial Unicentro en Bogotá se viralizó en las redes sociales.
De acuerdo con la denuncia, el 10 de septiembre al concluir su turno de trabajo, sus superiores le exigieron entregar de inmediato los zapatos que llevaba puestos.
La encargada sostuvo que el calzado no correspondía a su dotación oficial, sino a un “préstamo” temporal.
María Alejandra Rojas explicó que no llevaba otro par de zapatos para cambiarse y solicitó la posibilidad de conservarlos para entregarlos al día siguiente.
Sin embargo, los encargados mantuvieron la orden de entrega inmediata, manifestándole que no les importaba si debía regresar descalza a su vivienda.
Rojas calificó como falsa la versión difundida en redes sociales que afirmaba que llevaba otro par de zapatos guardado en su bolso para cambiarse tras salir del local.
La empleada publicó varios videos en TikTok y otras plataformas mostrando que estaba descalza y relatando entre lágrimas lo sucedido.
El episodio generó indignación pública y llamados de usuarios a boicotear la tienda. Posterior al hecho, Rojas manifestó haber sufrido ataques de ansiedad y temblores, requiriendo atención médica y psicológica.
Este caso de la mujer que trabajaba en el Zara del centro comercial Unicentro es inhumano. Nadie merece un trato tan miserable. Nada justifica semejante humillación ➤ pic.twitter.com/MKl12Y4Zux
— Santiago Rios Conto (@sriosconto) September 12, 2026
Empleada relata el origen del conflicto con Zara que terminó en humillación
El conflicto entre María Alejandra Rojas y la administración de la tienda Zara en Unicentro (Bogotá) se originó por desavenencias relacionadas con un accidente laboral y culminó con la exigencia del calzado que usaba para trabajar.
María Alejandra Rojas relató que ingresó a la compañía el 20 de agosto. Al no contar inicialmente con los tenis requeridos por la empresa, le permitieron asistir de tacones mientras le facilitaban un par de zapatos para realizar su turno con comodidad.
El 23 de agosto, durante una jornada de integración laboral en la que participaba en un partido de fútbol, sufrió una caída que le lesionó la mano derecha.
Los médicos le indicaron que el evento debía ser tramitado como accidente laboral mediante la Administradora de Riesgos Laborales (ARL).
No obstante, la trabajadora denunció que su jefa se opuso a tramitar el reporte alegando que el hecho ocurrió fuera de la tienda (pidiéndole indicar que se había caído en un parque y que se dirigiera a la EPS).
Asimismo, Rojas tuvo dificultades iniciales porque no figuraba afiliada en el sistema de la ARL, aunque tras insistir logró obtener la atención y las correspondientes incapacidades médicas.
El 10 de septiembre, al reincorporarse a su turno tras la incapacidad, sus superiores le exigieron la entrega inmediata de los zapatos que utilizaba, argumentando que correspondían a un préstamo temporal y no a su dotación.
La empleada aseguró que, al momento de entregar el calzado, una de las encargadas le dijo: “¿Tú sabes por qué te mereces esto? Por todos esos correos que te has puesto a enviar”.
Añadió que algunas personas se burlaron de ella mientras caminaba descalza dentro del establecimiento y por los pasillos del centro comercial Unicentro hasta conseguir un taxi.
María Alejandra Rojas indicó que algunos compañeros la bloquearon en grupos de trabajo y que la empresa no estableció contacto con ella tras la viralización del caso.

