Un juez federal de inmigración en Nueva York negó la solicitud de asilo a la familia de Liam Conejo Ramos, el niño que fue detenido en Minnesota junto con su padre por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés).

La decisión deja abierta la posibilidad de que la familia sea deportada a Ecuador, país del que son originarios; sin embargo, el proceso legal aún no concluye.

Ante este fallo, la defensa de la familia, encabezada por el abogado Paschal Nwokocha, presentó una apelación para evitar la deportación.

Ahora el caso se encuentra en manos de la Junta de Apelaciones de Inmigración.

Gobierno de Estados Unidos busca cerrar el caso de asilo de la familia de Liam Conejo Ramos

De acuerdo con reportes de medios internacionales, el Gobierno de Estados Unidos solicitó cerrar el caso de la petición de asilo de la familia sin que pudieran defender su solicitud plenamente.

El juez aceptó este argumento y otorgó a la familia un plazo limitado para presentar su apelación.

Pese a la reacción pública que ha generado el caso, el gobierno estadounidense habría intentado acelerar el proceso de deportación mediante un mecanismo conocido como “expulsión expedita”, el cual permite agilizar la deportación de migrantes que llevan menos de dos años en el país.

En este contexto, el abogado Paschal Nwokocha declaró, “es increíble que el Gobierno continúe traumatizándolos”, y afirmó que la familia sigue en estado de shock por la rapidez con la que las autoridades buscan deportarlos, a pesar de que contaban con una solicitud de asilo desde 2024.

Familia de Liam Conejo Ramos no tiene antecedentes penales, asegura defensa

La defensa de la familia de Liam Conejo Ramos aseguró que ninguno de sus integrantes cuenta con antecedentes penales y que cumplen con los requisitos legales para solicitar asilo en Estados Unidos.

Por su parte, el distrito escolar de Columbia Heights, donde estudia el menor, calificó la decisión del juez como “desgarradora” y señaló que se mantiene atento al desarrollo de la apelación.

Ahora, el futuro de la familia depende de la Junta de Apelaciones de Inmigración, organismo cuyos integrantes fueron designados durante la administración de Donald Trump y que aún no ha informado cuándo emitirá una resolución.