Durante este fin de semana se vive un caos en distintos aeropuertos de Estados Unidos, donde miles de pasajeros enfrentan largas filas de espera debido a inconformidades de trabajadores de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, por sus siglas en inglés).

La situación ocurre en medio del cierre parcial del gobierno de Estados Unidos, lo que ha provocado que trabajadores de la TSA no reciban su salario, generando dificultades económicas para los empleados encargados de los controles de seguridad en los aeropuertos.

Debido a esta situación, los viajeros avanzan lentamente en las filas de seguridad y otros servicios aeroportuarios, lo que ha generado retrasos y molestias para miles de pasajeros en varios aeropuertos del país.

Aeropuertos afectados en Estados Unidos por la crisis en la TSA

Entre los aeropuertos de Estados Unidos afectados por la crisis de la TSA y el cierre del gobierno se encuentran:

  • Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta
  • Aeropuerto Internacional John F. Kennedy
  • Aeropuerto William P. Hobby
  • Aeropuerto Intercontinental George Bush
  • Aeropuerto LaGuardia
  • Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans

Estos aeropuertos dependen en gran medida de los trabajadores de la TSA, quienes en algunos casos han laborado hasta un mes completo sin recibir su sueldo debido al cierre del gobierno federal.

Trump advierte que enviará agentes del ICE a aeropuertos por crisis en la TSA

Ante la crisis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su gobierno podría enviar agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a los aeropuertos para cubrir la falta de personal en la TSA.

El mandatario aseguró que tomaría esta medida antes del lunes si el Congreso no alcanza un acuerdo para poner fin al cierre parcial del gobierno federal.

Sin embargo, Trump no detalló qué funciones desempeñarían los agentes del ICE dentro de los aeropuertos. Especialistas señalan que los agentes migratorios no están capacitados para realizar tareas de seguridad aeroportuaria, lo que ha generado cuestionamientos sobre la viabilidad de esta medida.

Mientras tanto, la tasa de ausencias de empleados de la TSA alcanzó el 21.5% durante el cierre del gobierno, el nivel más alto registrado en el país.