El primer ministro de Canadá, Mark Carney, suspendió las negociaciones con Estados Unidos y anunció que va a responder dólar por dólar ante la inminente aplicación de nuevos aranceles.
La decisión ocurrió luego de decidir romper con la mesa de diálogo, en la que el presidente Donald Trump fijó una tarifa impositiva del 50% sobre exportaciones canadienses valoradas en 28 mil millones de dólares.
Con el fin de mitigar el impacto económico, Canadá reforzará su infraestructura interna e impulsará la diversificación con socios globales para reducir la dependencia del mercado estadounidense.
Canadá revira a Estados Unidos; rompe negociaciones y responderá a aranceles
El 20 de julio de 2026, el presidente Donald Trump anunció la imposición de aranceles del 50% contra Canadá, invocando la Ley Arancelaria para gravar productos por miles de millones.
Tras otorgar una breve prórroga para negociar, Washington presentó exigencias de último minuto, provocando que el gobierno canadiense rompiera la mesa de diálogo de manera definitiva.
Ante esta ruptura, la Oficina del Primer Ministro emitió un comunicado urgente en el que dio a conocer que el equipo negociador recibió la orden inmediata de abandonar las reuniones y regresar a Ottawa.
My statement on Canada-U.S. trade negotiations: pic.twitter.com/65OuQH40ra
— Mark Carney (@MarkJCarney) August 22, 2026
Mark Carney calificó las propuestas estadounidenses como injustas e anti económicas, señalando que estas peticiones ponían en duda la confiabilidad de cualquier acuerdo comercial duradero entre ambas naciones.
En respuesta inmediata a la postura de Estados Unidos, la administración canadiense activará una réplica arancelaria de “dólar por dólar” para proteger a sus trabajadores y empresas locales.
Canadá buscará diversificar socios comerciales
Al anunciar el distanciamiento con Estados Unidos, el gobierno de Canadá indicó que reforzará sus proyectos de infraestructura nacional, movilizando cerca de 500 mil millones de dólares para potenciar el desarrollo local.
De forma paralela a esas inversiones, dio a conocer que acelerará la apertura de nuevos mercados de exportación, buscando duplicar para fin de año su acceso preferencial a consumidores globales.
Por medio de esa política económica, Canadá buscará consolidar el segundo crecimiento más rápido del G7 para superar además la tasa de generación de empleo del mercado estadounidense.
A través de esos indicadores favorables, la administración reafirmó que no permitirá que otra nación fije su rumbo, priorizando la soberanía e independencia comercial de su territorio.



