Estados Unidos.- Este lunes 18 de abril fue entregado el Premio Goldman, galardón considerado el Nobel para ambientalistas y defensores del derecho a vivir en paz en sus propias tierras.

Este año el reconocimiento fue entregado a seis personas, una de ellas es Máxima Acuña, una campesina del norte de Perú que interpuso recursos legales para poder vivir frente a la Laguna Azul, situada en la región de Cajamarca.

Acuña y su familia ganaron un litigio a la minera Yanacocha por la propiedad del predio situado en el proyecto de explotación denominado Conga que contempla una inversión de 4 mil 800 millones de dólares. Ella y otros habitantes de la región manifestaron su rechazo al proyecto pues temen que se contamine el agua en la extracción de los metales y no desean el drenado de cuatro de sus lagunas.

La lucha de Acuña comenzó en el 2010 cuando sin su consentimiento Yanacocha convirtió parte de su predio en un camino amplio y llano. Con los documentos de la propiedad en mano, fechados a 1994, acudió a las oficinas donde un ingeniero le dijo que la tierra no era suya y que sus papeles “no tenían valor”.

Para 2014 el consorcio la demandó por usurpación agravada y en ese tiempo Máxima y su hija viajaron por Europa para denunciar el caso de despojo ante políticos y más tarde, ante representantes de la Organización de las Naciones Unidas. Al concluir ese año la Sala Penal de Apelaciones de Cajamarca ordenó la absolución de su familia.

Sin ser dirigente, ni activista, ni aspirante a líder, Máxima Acuña doblegó al Fondo Monetario Internacional, pues el consorcio estaba integrado por la Corporación Financiera Internacional, la norteamericana Newmont Mining Corporation y la peruana Compañía de Minas Buenaventura.

“Defiendo la tierra y el agua, porque eso es vida. Yo no tengo miedo al poder de las empresas, seguiré luchando”, dijo Máxima al recibir el Premio Goldman, mismo que dedicó a todas las personas que están en lucha en Cajamarca.

La activista Berta Cáceres también recibió el Premio Goldman, un año antes de ser asesinada en su natal Honduras. 

Los premios Goldman, creados en 1989, reconocen anualmente a quienes realizan una importante labor para proteger y mejorar el ambiente natural, frecuentemente a riesgo de sus propias vidas. Se divide por regiones: África, Asia, Europa, Islas y Naciones Isleñas, y América.