Alemania.- Identificado como Niels Högel, un enfermero de 40 años fue detenido en Oldenburg, ciudad alemana, por ser el sospechoso principal de la muerte de 90 personas entre el año 200 y 2005. 

El enfermero está acusado de haber terminado con la vida de 33 pacientes, pero las autoridades creen que podría haber inyectado fármacos letales de forma intencionado a otros 57. 

De acuerdo con las investigaciones, que incluyeron exhumaciones de 134 restos, parece que tras la aplicación de las sustancias intentaba reanimarlos para hacerse pasar por "héroe". 

"El número de víctimas podría ser mucho mayor, ya que algunos fallecidos fueron incinerados y no hay manera de descubrir si murieron inyectados", comentó el policía Johann Kuehme. Niels Högel ahora enfrenta una pena de cadena perpetua. 

Con información de Reuters y AFP.