Un grupo de antivacunas ha solicitado a través de redes sociales que no se les llame antivacunas porque es un nombre ofensivo...

A través de Twitter, ‘Crazymothers’ solicitó a las personas que ya no se llame antivacunas a las personas que se han alzado contra la vacunación pues consideran que es un nombre feo. Con un mensaje dirigido a los medios de comunicación, han solicitado que se les designe otro nombre.

“Queridos medios de comunicación. Por favor, dejen de usar el término antivacunas. Es despectivo, incendiario y margina tanto a las mujeres como a sus experiencias”

Crazymothers

De acuerdo con el post, el término antivacunas es simplista y ofensivo, por lo que consideran que es mejor que se refieran a ellos como: ‘Conscientes del riesgo de las vacunas"

Tras la publicación del post, un sinfín de usuarios han reaccionando mandando sus propias propuestas de nombre, algunos proponen nombres muy divertidos, mientras que otros resaltan algunos daños de las teorías de las antivacunas.

Entre los nombres que más llamaron la atención se encuentran:

  • Regresivos anti-ciencia movidos por el odio (Hate-Driven Anti-Science Regresives)

  • Pro-Enfermedad (Pro-Disease)

  • Entusiastas de la plaga (Plague Enthusiasts)

  • Fanáticos anti-ciencia (Anti-Science Zealots)

  • Facción “Solo quiero un hijo durante tres años” (I only want a child for 3 years faction)

  • Arriesganiños (Child Endangerers)

¿Qué es ‘CrazyMothers’?

CrazyMothers’ es un grupo antivacunación que busca concientizar a las personas sobre las enfermedades causadas por las vacunas. También afirma que la vacuna MMR puede causar autismo severo.

Las creencias del grupo dependen de algunos estudios -que han sido desacreditados por médicos- que relacionan las vacunas con enfermedades y trastornos como el autismo; una teoría promovida por el desacreditado médico británico Andrew Wakefield, cuyo trabajo sobre el tema ha sido extraído de todas las revistas en las que se publicó originalmente.

Algunos médicos han señalado que el uso de vacunas es necesario para la erradicación de muchos virus, incluido el sarampión. Pese ha no tener un estudio claro que compruebe que las vacunas pueden ser dañinas para la salud, cada vez son más los grupos que aprueban este tipo de teorías.

Tanto es así, que la Organización Mundial de la Salud incluso nombró este tipo de teorías como una de las 10 principales amenazas para la salud mundial de 2019.