Estilo de vida

Fabrican el cubrebocas más caro del mundo; tiene oro y diamantes

CubrebocasSebastian Scheiner / AP

Se trata de una mascarilla de oro con incrustaciones de diamantes

El cubrebocas más caro del mundo está hecho de oro de 18 quilates y lleva 3 mil 600 diamantes blancos y negros, además de que está equipada con filtros N99 de alta calidad a pedido del comprador. Pero, ¿cuánto cuesta y cómo luce? Si es bonito o no lo decide el lector, a decir de las fotos.

Isaak Levy, diseñador y propietario de la empresa Yvel, contó durante una entrevista para AP que el cliente gastó un millón 500 mil dólares (33 millones 488 mil 460 pesos) en la mascarilla, con la condición de que estuviera lista a fin de año y que fuera la más cara del mundo.

Cubrebocas YvelSebastian Scheiner / AP

Esta última petición fue la más difícil de cumplir, cuenta Levy, quien se negó a revelar el nombre del cliente. Sin embargo, sí mostró varias piezas del cubrebocas cubierto de diamantes, que cuenta con una placa de oro con agujero para el filtro por donde es posible respirar y detener moléculas peligrosas antes de que entren al cuerpo humano.

Cuando esté terminada, la joya protectora pesará unos 270 gramos; es decir, 100 veces más que una mascarilla común. Esto la hace poco portable como accesorio práctico, pero sin lugar a dudas aportará el lujo que ningún otro cubrebocas tiene, así como un brillo incomparable.

Isaac LevySebastian Scheiner / AP

"El dinero tal vez no lo compra todo, pero si puede comprar una mascarilla Covid-19 muy cara y el tipo quiere usarla, caminar y llamar la atención, debería estar contento con eso", dijo Isaak, dejando entredicho que pronto conoceremos al propietario de tan ostentoso cubrebocas.

Asimismo, aunque dejó claro que él no la usará más que para probarla, está feliz y agradecido de la oportunidad que el comprador le ha dado, pues con ellos sus empleados han tenido empleo durante momentos tan difíciles en los que muchas familias se han visto en problemas económicos derivados de la pandemia. 

DiamantesSebastian Scheiner / AP