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'Sí por México’ es como aquel chiste...

Claudio X. González de 'Sí por México’Misael Valtierra/Cuartoscuro

Sí por México: El PAN debería llevar el dinero, pero tiene electoral; el PRI debería estar en lo electoral, pero maneja el dinero. El PRD, pues nada

“En ciertos momentos muy especiales de la vida, si tenías suerte, podías conocer a la persona adecuada para ti. No porque esa persona ni tú fueseis perfectos, sino porque la combinación de los defectos de ambos creaba una estructura especial que permitía que esos dos seres encajaran el uno en el otro.”Lisa Kleypas

Alguna vez, de niña escuché por ahí en plan de mofa que el sueño de la Unión Europea consistía en tener mecánicos alemanes, fiestas españolas, cocineros franceses, legisladores belgas, pintores italianos y hospitales daneses. La realidad, en cambio —y siguiendo con el símil—, muchas veces ha presentado combinaciones no tan brillantes: legisladores italianos, mecánicos franceses, cocineros belgas, hospitales españoles, fiestas alemanas y artistas daneses. Todo al revés, pues. Y, no es que esta y otras sean mezclas del todo despreciables, pero la óptima es evidentemente la primera.

Pues lo mismo sucede con la alianza anti-morenista ‘Sí por México’, conformada por el PAN, el PRI y el PRD —y en más de un sentido coordinada por el empresario Claudio X. González—. Esa que ha logrado ponerse de acuerdo en nominar a más de 120 candidatos a diputaciones federales; y, en el caso de los estados donde habrá elección a gobernador, en once de ellos lograron elegir candidatos también en común.

Uno esperaría que cada uno de los partidos llevara en esta alianza su mejor parte en experiencia y trabajo, para con ello realmente tener la mayor ventaja competitiva frente a los candidatos de la otra coalición, ‘oficialista’ liderada por Morena e integrada con el PT, el Verde Ecologista y el Partido Nueva Alianza.

Sí por México: Uno esperaría los mejores candidatos

Si de por sí, conociendo a los institutos políticos integrantes de una y otra coalición, se pueden sentir escalofríos ante las propuestas... pero en un ánimo optimista, uno esperaría al menos que presenten los mejores candidatos y sumen las fortalezas de unos y otros partidos, procurando disminuir sus debilidades.

En la alianza ‘Sí por México’ uno querría ver que el PAN decidiera los mejores candidatos para ser oposición ante el gobierno (propios y extraños), esto es, saber cuando las propuestas de la autoridad federal deben ser apoyadas y cuando deben ser señaladas y votadas en contra. También que fuese el partido que llevase los dineros de las campañas. Hasta ahora en el tiempo que han estado en gobierno, en general, es el instituto con menos señalizaciones por malversación de recursos, que en este país ya es decir mucho.

Se estimaría adecuado que el PRI fuese el partido que hiciera la labor política y electoral de campo; convenciendo a las personas. En ese trabajo, el de estructuras electorales, ni siquiera Morena le gana. No estoy diciendo que sus esquemas estén desprovistos de chanchullos, solo que esa es la fortaleza que el Revolucionario Institucional debería ofrecer a la alianza.

Para el PRD, más allá de que estos últimos años está muy lastimado, se esperaría la función de meter ruido; provocar manifestaciones y protestas cuando no se alcanzaran los objetivos o se pudiera comprobar que hay algo que —aunque remotamente— sea objeto de impugnación.

De esta forma, el óptimo de ‘Sí por México’ sería que el PAN llevase las cuentas, el PRI la movilización de votantes y el PRD se encargara de ser igual de argüendero que los morenistas.

Pero, como en el chiste del colmo de los europeos, la alianza opositora se dibuja con la peor de las combinaciones: el PAN lleva lo electoral, el PRI los dineros y el PRD... aún no se sabe qué hará. Y ya sabemos que cuando ese partido no hace nada hacia afuera, estorba —y mucho— hacia adentro.

La lección, entonces, para quienes están coordinando las tareas de esa alianza es que aún están a tiempo de reformular la administración de la misma. ¡No metan la pata! Las responsabilidades como hasta ahora están repartidas desperdician mucho las virtudes políticas; vaya, los mismos integrantes se han vuelto los primeros en dinamitar una posibilidad de cambio político. Ya saben: sobre advertencia, no hay engaño.