Columnas

¿Qué es peor la ignorancia o la indiferencia?

AMLO. Presidente de MéxicoEspecial

En su mañanera del viernes AMLO no habló de la vacuna; desvió la atención, sí, con Morelos y Pavón, ¿por qué?

'Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos'.
Martin Luther King

“No sé, ni me importa”, responde el interpelado en el chiste... Y en ese sentido, imposible pensar que el presidente historiador —como lo nombra Enrique Krauze— pudo equivocarse al decir algo tan elemental como que Vicente Guerrero fue quien escribió los Sentimientos de la nación. Tampoco que este es el “siervo de la nación”, ya que ese es —todos lo sabemos— José María Morelos y Pavón, el mismo que dio nombre el avión invendible.

Pero si es ya la tercera vez que AMLO confunde al siervo de la nación con Guerrero, momento entonces de que le dé un repaso a la verdadera historia, antes de que siga teniendo otros datos...

En todas las mañaneras, López Obrador regala a los oyentes alguna desacertada idea, comentario o pretexto para no tener que afrontar la realidad. Usualmente con un comentario descolocado logra acaparar la atención y socavar cualquier tema de interés o emergencia que se debiera tratar, tal como lo está consiguiendo ahora.

El viernes rompió su propio récord con la cantidad de pretextos utilizados. La primera, confundir a José María Morelos y Pavón con Vicente Guerrero, seguida de insistir en que se debería compartir el video que dio Emilio Lozoya a la Fiscalía y terminando con otorgarle el perdón a Felipe Calderón.

Algo más habrá sucedido en su gira por el estado de Guerrero, donde AMLO decidió utilizar toda la artillería de pretextos (máxime cuando ya se ha visto que con uno solo puede monopolizar la agenda completa).

¿Qué pasó? Seguro no fue el número de contagiados por el covid —más de 511 mil—, pues aunque sigue en aumento, tristemente eso ya no es novedad... Tampoco fueron las cifras ofrecidas por Hacienda en donde, según su última estimación, al menos el 22% del gasto programable de este año será destinado exclusivamente a la carga que significa el sistema de pensiones. Estoy segura que ni siquiera se trató de las pérdidas multimillonarias diarias de Pemex a las que uno simplemente no puede llegar a acostumbrarse...

Llama la atención, en cambio, su silencio sobre el tema de las vacunas contra el virus. El asegurar la disponibilidad de estas para todos los mexicanos pudo haberse presentado como éxito de cooperación y de eficiencia de gestión de su gobierno. Un verdadero logro si se concreta.

¿Por qué no lo presumió, entonces?

(i) Posiblemente por apoyar —nuevamente— a Hugo López-Gatell, el rockstar del momento. Recordemos que, cuando se presentó la propuesta de las vacunas, el doctor fue muy claro al decir que él dudaba se lograra tenerlas en tiempo y forma. También dijo que le daría gusto decir que se había equivocado, pero ciertamente al precisar esto no se le veía muy contento... De hecho, tampoco se alegró de que Marcelo Ebrard hubiese tenido algo que ver en el anuncio. Y es que si la producción de las vacunas se logra, sin lugar a dudas Ebrard tendrá una holgada ventaja sobre los demás competidores en la sucesión del 24.

(ii) Por los celos dentro de la 4T: Andrés Manuel guardó omnímodo silencio. Piensa que no debe acrecentar la gloria para otros actores, sea su canciller o el magnate Carlos Slim que le ha apoyado. Y es que López Obrador no sabe compartir reflectores; le gusta cuando él es el único que brilla.

(iii) ¿O alguien muy cercano a sus decisiones convenció a López Obrador de que no valía la pena compartir dicho aparente logro pues no cree que ocurra en el primer trimestre del 2021?

Una sola mañanera sirvió para enseñar que si no es la ignorancia histórica —no puede ser el caso en algo tan básico—, sí son los pretextos y los celos los que gobiernan en la 4T. ¿O es solo indiferencia?