Columnas

Nueva oleada en el mundo. México, con un mes de ventaja..., pero con Hugo 'El inocente' López-Gatell

Todos contra él (eso dijo en reciente entrevista)

La pandemia se agrava en el mundo. En la primera ola nos equivocamos, ¿haremos esta vez lo correcto?

"Si me engañas una vez, la culpa es tuya; si me engañas dos veces, la culpa es mía".
Traducción al castellano de un dicho popular anglosajón
–Si pudiera regresar el tiempo, ¿qué cambiaría de lo hecho hasta ahora?
–Algunas cosas, pero si y sólo si hubiera condiciones propicias como una actitud comprometida de los actores políticos y económicos y algunos medios de comunicación; sin embargo, no han estado dispuestos a trabajar con visión de país y mantenernos en la esfera técnica. De manera inocente pensé que habría generosidad humana, pero se han pasado saboteando el esfuerzo del gobierno y la sociedad para controlar la pandemia.
Entrevista de La Jornada a Hugo López-Gatell

El escenario catastrófico innecesariamente establecido —pues nadie se lo pidió— por el zar anti-covid mexicano, Hugo López-Gatell, ha sido superado por más de once mil muertos... Y contando. Hemos llegando a los 71,000 caídos y seguimos sumando todos los días más decesos a la cifra macabra. Ello, además de los 671 mil infectados reportados que hoy o en algún momento han conformado la masa activa de la epidemia. Y, de estos, en los últimos tres días, la cifra aumentó en más de 13,000 casos.

Son datos que nos proporciona el gobierno federal en sus conferencias de prensa todas (o casi todas) las tardes, en las que, afortunado país el nuestro, se nos informa que ya está cediendo la pandemia.

Pero solo en México porque, en otras partes del orbe, esta semana expertos de lo más serios han informado que la pandemia ha recobrado nuevo brío. En términos llanos: estamos ante una segunda oleada. De hecho, tanto el domingo como ayer lunes se rompió el récord de mayor número de contagios por covid a nivel mundial.

También ya a estas alturas ha quedado claro (bueno, salvo en algunas naciones, como la nuestra) que el uso de cubrebocas, el mantener sana distancia, el llevar a cabo pruebas de detección de la infección y el subsecuente rastreo de contactos, el aislamiento estricto de infectados, son todas medidas necesarias; indispensables. A ello habría que sumar algo en lo que —eso sí— no ha habido consenso, pero que algunos países han implementado en mayor o menor medida: cerrar el libre tránsito en las fronteras y/o entre localidades. Para los que establecieron algún tipo de restricción, en caso de permitir la entrada de personas, hacen un monitoreo desde su arribo y durante el tiempo que estén en el país.

Sin lugar a dudas, así como ha habido aciertos, se han dado fallas por parte de la comunidad internacional en el hacer frente a la pandemia. También se ha echado mano de la prueba y el error. De las equivocaciones, algunas son achacables a las decisiones por parte de las autoridades y otras a la nula responsabilidad de la ciudadanía.

Pero lo terrible es percibir que no se toman en cuenta las medidas preventivas que han resultado exitosas como tampoco los yerros para no caer en repetirlos. Es válido aprender de lo ajeno; de hecho, sería de sabios para no sufrir lo que otros ya padecieron. Es soberbia y doble falta no hacerlo.

Desafortunadamente, en estos ya más de seis meses de pandemia, la autoridad responsable en nuestro país no quiere aprender nada, modificar en nada la estrategia que sigue y, lo que es más, por un lado, López-Gatell denuncia un supuesto sabotaje al plan anti-covid (¿cómo es posible tanto desvarío? ¿Señalar sus múltiples errores cuenta como sabotaje?); y, por otra parte, se apersona para cantar victoria aunque no hayamos salido aún de la “revolcada” (pues el número de víctimas y contagios no ha cedido con absoluta claridad). Y todo ello aderezado con el hecho de que se acerca una nueva ola a nivel mundial de considerable magnitud.

Ya nos ocurrió antes. No miento cuando señalo que en febrero pasado, en las fechas en que nos enterábamos de la peligrosidad del covid, en México el presidente AMLO y el gabinete de salud dijeron que estábamos listos y preparados para enfrentarle. Con el paso del tiempo se ha demostrado que no era así; independientemente de las razones para explicarlo, todas las cuales debió tomar en cuenta la autoridad, pues para eso está al mando.

Primer lugar en número de víctimas del sector médico y entre los cinco países con mayor número de contagios en PROPORCIÓN a su población son muestra inequívoca del mal manejo de la pandemia. Eso sin olvidar que por el número de víctimas mortales ya está el covid dentro de las cinco enfermedades con mayor índice de mortandad en nuestro país.

La crónica de una muerte anunciada del gran Gabriel García Márquez tiene tristemente una nueva versión en la vida real. Pero una cosa es que nos suceda una vez y otra muy distinta que nos vuelva a agarrar desprevenidos y sin haber realizado ajustes a la ruta de acción. Eso se llama terquedad, por no usar otras palabras más altisonantes, pero más acordes.