25 de septiembre de 2021 | 04:44
Opinión

    Mi pésame

    Irónica la decisión tomada por la Suprema Corte de Justicia pues atenta contra la Constitución que juraron defender y respetar.
    Arturo Zaldivar
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    “Al ambicioso aterran los cuidados de ser entre los hombres el primero.<br>Al avaro la sed del vil dinero, cercado de temor por todos lados.<br>Al jugador la suerte de los dados, de los dañosos naipes y el tablero.<br>Al soberbio le ahoga su ardor fiero.<br>Al lascivo deseos no arreglados.<br>A éstos destruye la voraz conciencia, poniendo los delitos por delante, y dándoles pesar con su presencia.“

    Gaspar María de Nava Álvarez

    Estoy de duelo, de luto, de pésames porque a seis de los once ministros de la SCJN no les pesó, nada les significó, que la división de poderes quedara solo para el anecdotario de los libros de texto.

    En la cruda realidad que nos envuelve, como mexicanos hemos visto perder su dignidad a un hato de impresentables quienes decidieron no estar a las expectativas de sus nombramientos.

    Igual que no se defiende la impunidad, aquí tampoco había margen para la confusión: la ley NO se somete a consulta. Juzgar a los ex presidentes —como, para el caso, a cualquier otro individuo o acción, como quedó finalmente planteada la pregunta— se debe hacer bajo la normatividad, no con el proceso “popular“ como excusa para un espectáculo. Uno que, además, al final llegaría a lo que ya estaba de antemano estipulado...

    Irónica la decisión tomada por la Suprema Corte de Justicia pues atenta contra la Constitución que los ministros juraron defender y respetar. Decidieron anteponer sus intereses, cuotas y cotas para demostrar que se deben a un individuo y no a una nación. A ellos devorará la voraz conciencia.

    Y mientras eso ocurre, el otro poder “autónomo” también se genuflexionó al capricho del presidente. Bastó que este ordenara la desaparición de los fideicomisos para que los incondicionales saltaran de sus curules para ofrecer los millones de pesos de vuelta al control absoluto del ejecutivo federal; dinero público y privado por igual, eso no importa.

    Como también les tuvo sin cuidado el dejar al Fondo Nacional para Desastres Naturales (utilizado para apoyar a la población más vulnerable, en muchos casos la más pobre cuando la naturaleza azota sin distingos) sin lo último que tenía de recursos o a lo correspondiente y específico destinado a enfermos oncológicos y otras enfermedades con costos elevados para su atención (Fondo de Gastos Catastróficos). Pero dejar a enfermos sin medicinas es un crimen de Estado, y como tal deberán ser juzgados los legisladores de Morena y sus rémoras. Eso sí, sin consulta popular de por medio.

    Esta lamentable historia, que viene desde mayo, empezó con la exigencia de 40 fideicomisos y ahora ya van en 109. Y aunque por falta de quórum no lograron desaparecer los fideicomisos ayer, la apuesta sigue para ver si lo logran el martes próximo.

    Pero hay más. Imposible cantar loas cuando nuestras autoridades cedieron el poder civil del control de los puertos de nuestro país a la marina armada. El titular del ejecutivo olvida que a Lázaro Cárdenas, ese personaje que tanto admira, le fue muy importante quitar a los militares de la administración pública. Separar el poder militar del civil.

    Lo anterior son solo ejemplos, pero el resultado general es muy grave. Todos ellos han utilizado el marco democrático para cambiar la ley, circundarla y así agigantar el poder de una sola persona. Y eso se llama construir totalitarismo.

    Totalitarismo

    De totalitario e -ismo.<br>1. m. Doctrina y regímenes políticos, desarrollados durante el siglo XX, en los que el Estado concentra todos los poderes en un partido único y controla coactivamente las relaciones sociales bajo una sola ideología oficial.

    RAE

    No hay toma violenta del poder, pero nos estamos asomando lentamente a su concentración. Esto que vivimos es más sutil pero no por ello no perfectamente planeado; lo habíamos visto en el legislativo e insiste en ello. El primer mandatario de esta nación no destruye el Estado de Derecho, pero sí lo modifica y lo controla completamente dentro del marco democrático.

    No es el primero en hacerlo. Siguiendo el mismo proceso se llegó a legislar el apartheid, la esclavitud, los campos de concentración para exterminar a los judíos durante el nazismo. Todo, en su momento fue legal: ensanchar el marco de acción dentro de la ley hasta que se llega un punto en que la normatividad misma ya no es necesaria.

    Ya lo he dicho y lo vuelvo a repetir: es ahora o nunca, luego ya no se podrá hacer nada. Antes de que sea demasiado tarde se requiere quitarle al presidente el control de la Cámara de Diputados en el 2021. Luego habrá reformado la constitución de tal forma que dejará de requerir al Congreso para hacerlo.

    Estamos atestiguando el debilitamiento de la división de poderes desde y a partir del marco democrático. Y pronto se le podrá dar sepultura —y no muy digna—a tan importante principio.

    Hay luto por la página tan entreguista realizada este 1 de octubre de 2020; pasará así a la historia. Y, por cuanto a la SCJN, solo habrá un puñado de honorables héroes: Luis María Aguilar, Javier Laynez, Fernando Franco González, Jorge Mario Pardo, y Norma Piña. Los otros que los borre el olvido de la ignominia.

    Gracias a los cobardes, miopes y advenedizos, hoy el poder de la 4T no está topado. Consummatum est la entrega. Hemos llegado al punto de no retorno. Reciba México mi pésame.