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Claudia y Hugo, el ‘discípulo pródigo’

Claudia SheinbaumTwitter

Ojalá Gatell, discípulo de la Johns Hopkins, acepte que se ha equivocado, pida perdón por sus errores y retome la senda de los científicos.

"Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado."

Lucas; 15:11-32 (parábola de misericordia)

Pronta recuperación

Claudia Sheinbaum, siempre seria y prudente, ha mostrado las mejores prácticas de protección para prevenir la propagación del coronavirus entre los capitalinos. Es la “hija” presente. Y se agradece mucho así sea en estos momentos, más quienes tenemos a familiares de la tercera edad o delicados de salud en casa.

Desafortunadamente eso no necesariamente evitaba que pudiera ella —en lo personal— resultar contagiada, como de hecho sucedió. La salud, como tantas otras cosas en la vida, no siempre transita por el camino de lo que es justo. Ni hablar.

Deseo que se mejore pronto y que siga dando ejemplo a todos de las medidas que se deben seguir para enfrentar al covid.

Estrategia incompleta

México es el décimo país con más contagios y el cuarto con más fallecidos absolutos por el virus, según las más recientes estadísticas de la Universidad Johns Hopkins, alma mater del Dr. Hugo López-Gatell. Siendo esta institución una de las universidades con mayor prestigio y más reconocidas a nivel mundial por el alto rigor en sus investigaciones y por la preparación de sus egresados, se torna incómodo —por decir lo menos— que uno de sus alumnos sea el encargado de una estrategia que ha arrojado estas cifras.

Sobran los adjetivos para hablar de 901,268 contagios y 89,814 fallecimientos (cifras oficiales) en nuestro país. Máxime cuando se estima que ambos números continuarán incrementándose de forma continua al menos de aquí a enero.

Al cansancio se saben las acciones solicitadas por la OMS: sana distancia, realización masiva de pruebas de detección entre la población general y uso del cubrebocas. De estas, el Dr. López-Gatell se decantó por la primera soslayando las otras dos. Con lo cual, la estrategia fue incompleta.

Ante los resultados en nuestro país, poco importa si la Universidad desconoce o se avergüenza de los resultados de su pupilo. Lo que resulta crucial son los infectados, los muertos y lo que nos falta.

Expedita evaluación

Ante las múltiples incógnitas que siguen acompañando la pandemia a nivel mundial, se requieren estrategas que sepan enfrentarla sin buscar subterfugio alguno.

Pero por lo que se refiere a México, la revista médica The Lancet, la más reconocida a nivel mundial en cuestiones de salud, ya había señalado al egresado de la mencionada universidad por llevar una política con altos costos en el combate al Covid-19.

Modelos de estrategas para enfrentar la pandemia hay muchos a nivel mundial. También la forma en que les tratan sus respectivos gobernantes. Mientras en Estados Unidos el Dr. Fauci es desdeñado por Donald Trump, si bien ha probado que sus dichos son ciertos, en Francia se evalúa —y posiblemente sancione— por malos resultados al encargado, Arnaud Fontanet. En nuestro país, en cambio, se blinda desde la presidencia a López-Gatell; no hay cuestionamiento a su actuación que valga, aun cuando los frutos señalan ausencia de oficio.

La parábola y el luto

Ojalá que en algún momento el discípulo de la Johns Hopkins acepte que se ha equivocado, pida perdón por sus errores y retome la senda de los científicos, de aquellos quienes no escuchan el ulular de las sirenas, ni se enamoran de las cámaras. Los profesionistas que pueden dar cifras ciertas y pedir las medidas requeridas aunque no sean las más populares.

La decisión de López Obrador de tener días de luto nacional por los miles de muertos por el Covid-19 es acertada, pero tendrá más valor cuando se logre controlar el número de contagios y decesos por dicha pandemia. El mejor homenaje al cuerpo médico, a los caídos, no será nuestro silencio en señal de dolor, sino contar con una política integral en salud e implementarla.

López-Gatell puede ser aquel hijo pródigo, la pregunta es ¿quiere?