Opinión

Andrés Manuel y el macho Macedonio. Feministas: hagan su magia frente a la 4T

Inaceptable que un presunto violador lleve la estafeta de Morena, o de cualquier otro partido, en las campañas electorales.
Félix Salgado Macedonio
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enero 09, 2021 a las 04:32 CST

No tiene la culpa el macho, si no el que lo hace compadre

Dicho popular mexicano (que alude a que en caso de alguien cometa una equivocación, la culpa recae en quien lo comete, pero también en la persona que le asignó la tarea.)

No llores<br>El verano que viene<br>volverá a haber verbena<br>Porque tú eres princesa<br>Y ellos son idiotas<br>Porque tú eres preciosa<br>Y ellos son la bestia<br>Porque tú eres princesa<br>Y el mundo se equivoca,<br>Se equivoca.<br>

Mürfila

Si hay una fuerza que ha podido poner un alto a los designios del presidente y la marabunta que lo sigue es el de la causa contra la violencia hacia la mujer. Pero me estoy adelantando mucho, así que iré en orden:

2021, año de elecciones. Hasta ahora lo más interesante —que no lo mejor— han sido las elecciones internas, acompañadas de encuestas, para elegir a los candidatos de Morena a las gubernaturas en lidia. Y, de entre ellas, ciertamente la más cuestionable fue la realizada para definir el abanderado en Guerrero.

Para contender por el ejecutivo local se dijo primero que había resultado ganador el hermano de Irma Eréndira Sandoval, secretaria de la Función Pública y también super delegado de la 4T en la entidad. Pero, después de la ¿presión? ejercida por parte de Salgado Macedonio, se realizó una segunda encuesta y en esta resultó vencedor. En mi opinión, ni a cual irle de los dos candidatos, esa es la verdad...

El hecho es que, una vez que se anunció a Félix Salgado Macedonio como candidato designado, se abrieron las puertas de la memoria colectiva y volvieron a relucir muchas locuras, borracheras y agresiones del hasta hoy senador por Guerrero. Y si bien se le han descubierto —o ventilado al menos— cuestiones hasta cierto punto intrascendentes, también conocemos de acusaciones muy serias en su contra.

Lo que lleva a decir que es vergonzoso que algunas de estas sigan judicialmente abiertas —aunque detenidas— pero que a pesar de ello ¡Macedonio haya contendido por la candidatura y la haya ganado! Es más, Morena informó que su hoy candidato al poder ejecutivo local es investigado por su propia comisión nacional de honestidad y justicia al respecto de acusaciones en su contra por la violación de una mujer en 2016.

Ante todo lo anterior, sería intolerable de cualquier democracia y gobierno que se precie de ser honorable que Andrés Manuel López Obrador diga —como lo hizo— que las denuncias por delitos sexuales contra Salgado son solo un asunto partidista, producto de la temporada electoral. ¡Venga ya! Una acusación que se realizó hace 5 años no es un asunto partidista, máxime cuando se trata de un delito grave contra una mujer.

Un atropello legal, por no hablar de incongruencia, pedir al mismo tiempo que las autoridades resuelvan judicialmente este tipo de acusaciones pero que ante todo se respete la decisión ‘del pueblo’ que hace a Macedonio candidato.

Que no se confunda López Obrador, tal vez él se siente víctima de fabricación de delitos en la elección presidencial de 2006, pero en ningún momento se le acusó de violar a una mujer. Y quizá el pueblo mexicano (el guerrerense al menos) se siente identificado con una persona señalada de violenta y de violador, pero hasta privilegiar el sentir de la población (la justicia social) al derecho (normatividad jurídica), como siempre pretende nuestro primer mandatario, tiene sus límites...

Y no es la primera vez que López Obrador no entiende la gravedad de los que ocurre en materia de violencia ejercida contra de las mujeres en México. Su respuesta, sea por una posible violación, por feminicidios o por disminuir la importancia de una marcha nacional, son muestra constante de poca seriedad.

Insistentemente ha querido hacer de los reclamos en contra de la violencia hacia la mujer un asunto político. En este caso, lo hace un acto partidista y defiende a su candidato, diciendo que la voz ciudadana no se equivoca y debe imperar. ¿En serio? ¿Respetar la decisión de las personas cuando el individuo está bajo proceso por violación? Nunca mejor aplicado el dicho: ‘La culpa no es del macho, sino del que lo hace compadre’.

Pobres guerrerenses si queda el compadre de AMLO, Félix Salgado Macedonio, como el candidato a gobernador por Morena. Pobre país que tiene un presidente quien no entiende las implicaciones de permitir que un presunto violador lleve la estafeta de su partido para una gubernatura estatal y prefiera escudarse diciendo que todo se trata de falsas acusaciones.

México tuvo 860 feminicidios y 2,567 homicidios dolosos contra mujeres en los primeros once meses del 2020, según datos oficiales del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Esto es, son datos dados a conocer por el mismo gobierno federal, aunque seguramente escucharemos el trillado: “yo tengo otros datos”.

A ver cuándo AMLO termina por entender que ser un gobierno que defiende las causas de las mujeres no es tener a muchas de ellas en su gabinete, tampoco decir que la mitad de los candidatos deban ser mujeres o que ya hay paridad de género... El estar en pro de las mujeres es irritarse ante la sola presunción de una violación; el sentir cada una de las muertes y exigir esclarecimiento y justicia en su nombre; es encontrar —con vida idealmente— a cada una de las mujeres adultas y niñas desaparecidas.

Podrá gritar a los cuatro vientos ser el presidente feminista, pero lo único demostrado por él y por Salgado Macedonio es un profundo desprecio hacia la causa de las mujeres.

Ojalá el movimiento que hace frente a la violencia contra las mujeres en México haga lo que sabe hacer muy bien y le ponga ‘un hasta aquí’ a Morena, a Macedonio y a López Obrador. Y, a la par que eso ocurre, esperemos que todas las mujeres electoras de guerrero también hagan lo mismo.