La teoría del golpe de Estado, según AMLO. Y una ‘guerrera’ que no lo fue tanto (sí, la ministra Olga)

AMLO y Salvador Allende
AMLO con la foto del presidente Allende, este sí víctima de un verdadero golpe de Estado

Urge la unidad. Los tuits que dividen a los mexicanos no ayudan a nadie: estorban a la nación entera

Es preciso ponernos brevemente de acuerdo
aquí el buitre es un aura tiñosa y circulante
las olas humedecen los pies de las estatuas...
Como si marx quisiera bailar el mozambique
o fueran abolidas todas las soledades.
La noche es un sencillo complot contra la muerte
y hay mulatas en todos los puntos cardinales.
Mario Benedetti

La guerrera

Menciono el mote que se dio a sí misma quien debiera ser la jefa del gabinete presidencial, Olga Sánchez Cordero, como un homenaje al extraordinario artículo de este domingo en El Universal, de Roberto Rock L. “¿Quién nos robó a esa mujer guerrera?”, pregunta el colaborador del centenario periódico.

Y es que hoy desconocemos a la jurista que protestó en el 68, que ha sido la primera mujer en varios cargos (primera notaria y primera titular de Gobernación en la historia), la ministra que estuvo siempre del lado de la apaleada justicia en no pocos asuntos complicados para la SCJN, hoy se ve disminuida, no por el desgaste de su puesto, sino por haber caído en la peor forma de adulación en Baja California: la de asegurar al nuevo gobernador Jaime Bonilla que, contra la Constitución, “pervivirá” la norma local que ha ampliado el periodo de gobierno de dos a cinco años. Olga dijo, lo menciona Roberto Rock, que su abuela le enseñó a ser “guerrera”. De ahí la pregunta del articulista: “¿Cómo perdimos a esa guerrera..., o ella en verdad nunca existió?”.

Twitter

Igual que como sucede con el líder del vecino país del norte, basta un tuit —seguido de otros tres; un hilo, pues— de nuestro presidente para prender el ambiente cibernético. Es probable que ese haya sido el objetivo en primera instancia. Mea culpa, he caído en la trampa...

Uno de esos tuits usaba el término “genocidio”, definitivamente inadecuado, para hablar de las razones por las cuales no se permitirá un golpe de Estado en nuestro país. Aquí imagen de los mensajes de Andrés Manuel López Obrador en la mencionada red social.

Sacudir las redes sociales con tuits provocadoresTwitter

Bonilla

Volvamos al golpe (este sí, durísimo y real) contra la Constitución en Baja California. Un día antes de los golpe-tuits, Jaime Bonilla protestó como el nuevo gobernador de esa entidad federativa. Aún no sabemos si será por los dos años —como fue votado— o si será por cinco, como lo votó y confirmó el congreso bajacaliforniano y también, como ya comentamos, doña Olga Sánchez Cordero.

La secretaria de Gobernación acudió con la representación oficial del presidente. Además de que se le grabó diciendo una barbaridad anticonstitucional —de acuerdo a lo dicho por ella misma anteriormente—, su asistencia valida en parte el atropello a la democracia realizado por Bonilla. Como resultado, incluso muchos reconocidos miembros de Morena y la 4T usaron las redes sociales para demostrar su desprecio a Bonilla y a Olga y para pedir que Morena y Andrés Manuel ofrezcan una posición en contra de tal afrenta democrática. Tal vez sea la primera vez, y bastante fuerte, en la que sus correligionarios le solicitan al presidente de México una posición clara y consistente con la defensa de la democracia; demuestran con ello su inconformidad a todo el apoyo que desde la cúpula de la 4T se le ha dado a Bonilla.

El affaire Bonilla-Olga cerraba una semana caótica en comunicación y formas para la 4T y Andrés Manuel. La mala comunicación por la crisis de Culiacán, sí, la del operativo fallido para capturar a Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo; seguida del enojo contra los periodistas de parte del presidente López Obrador —manifestado en forma lamentable en una de las mañaneras—; todo ello, para colmo, aderezado por una ya inocultable desaceleración económica (datos del PIB trimestral del INEGI), y la publicación del discurso del general Gaytán cuestionando diversas actitudes de la actual administración federal, todo esto requería un distractor de grandes proporciones. Y AMLO lo proveyó.

El golpe de humo

Andrés Manuel es un maestro en la creación de cortinas de humo para ocultar la atención de problemas reales. En este caso, ante la cascada de críticas (pero también de fracasos), crea todo un golpe de humo. De humo, conste, porque excepto unos pocos que se aceleran en la defensa de la 4T, nadie ve ni remotamente intenciones de llevar a la práctica un golpe de Estado en forma.

Sea lo que fuere, la figura presidencial y de jefe de Estado no está para eso; prestarse a denunciar algo tan grave sin exponer las pruebas y aplicar la ley equivale a dinamitar la investidura presidencial.

Por si eso fuera poco, la confianza depositada en el presidente López Obrador sufre deterioro adicional, esto es, más allá del ocasionado por el ejercicio del poder. Alimenta sin una adecuada conducción de por medio, el encono y la división nacionales. Él sí puede hablar a la ligera de complot y complotistas, ¿y de lo otro que enumero antes no se le va a hacer responsable?

Compararse con Madero (total, la semana pasada lo hizo con Jesús...)

√ ¿Quería recordar a los posibles golpistas que él esta arropado por millones de ciudadanos?

¿Pretendía probar que su base de votantes no ha disminuido?

Cualquiera que haya sido la razón, el presidente de México está errando la estrategia:

√ Si buscaba una cortina de humo, es altísimo el costo por el revuelo creado.

√ Si nadie lo había pensado de forma seria, ya les dio ideas…

¿Golpistas?

Si el presidente tuviera razón, aquí algunos personajes que deberían considerarse los verdaderos golpistas:

√ Los narcos. Lograron doblar al Estado (haiga sido como haiga sido) y demostraron al público en general el gran poder con el que cuentan. El operativo de Culiacán y la ejecución de policías en Aguililla. Dos claros ejemplos de la impreparación e incapacidad de las fuerzas de seguridad, independientemente de la virulencia de los criminales.

√ Jaime Bonilla. Su ataque a la democracia y no recibir ninguna llamada de atención clara por parte del presidente; ello sí que significará un alto costo en el cuidado de la estabilidad institucional y constitucional.

√ Olga Sánchez. Y es que cada vez que la guerrera habla, Andrés Manuel tiene que correr en su ayuda.

√ La CNTE. Todos los días golpea al Estado con sus marchas, plantones, toma de trenes y olvido de los educandos.

√ Los porros en la UNAM. Durante décadas prepararon y albergaron grupos de choque al amparo de gobiernos locales de izquierda. La supuesta formación de cuadros políticos de derecha en el Tecnológico de Monterrey palidece ante lo anterior.

√ Mentirosos cercanos. Aquellos que en el gabinete a todo le dicen que sí y no le señalan al presidente de México las limitantes (y errores) que existen en el ejercicio del gobierno.

La lista es mucho más larga; sirva esta solo de tentempié.

La ciudadanía indefensa y el poder revesado

En diversos artículos he comentado la tergiversación de los derechos y obligaciones de la ciudadanía y del poder en tiempos de la 4T. Los tuits de Andrés Manuel solo lo comprueban. Se describe como víctima, cuando es autoridad y jefe máximo de todas las fuerzas de seguridad, mientras que Mientras que culpa a un sector de la ciudadanía —tan amplio y difuso como se quiera— de lo que le puede pasar.

Otras lecturas de comploj

La argumentación que AMLO atribuye al accionar de un segmento de la población podrían aplicársele igualmente a él a partir de sus propios dichos y hechos. Veamos:

1) Causar miedo de lo que puede pasar, aludir a ese demonio, acariciar la idea de un golpe de Estado es precisamente lo que hizo Fujimori mientras era presidente de Perú para gestar un autogolpe ilegal y sanguinario.

2) El recurso del martirio en razón de que ya se dio cuenta de su propia debilidad y de lo complicado que era gobernar y, también, de que no puede con el peso de lo malo que pasa en México “gracias” a su 4T. Recurre a victimizarse, al igual que lo hizo Chávez y lo hace ahora Putin, Trump o Maduro. Incluso, de materializarse alguna de esas amenazas, ya tendrá asegurado su lugar en la historia, como el político mártir al que no le dejaron avanzar.

La unión y el encono

Lo que es cierto es que el presidente de la nación, si fuera realmente un estadista debería pugnar y buscar siempre y en todo momento la cohesión de sus habitantes; lograr posiciones que acerquen a unos y a otros es de grandes. Desafortunadamente su más reciente hilo de tuits —por no hablar de otros— es separatista, lleno de encono, resentimiento y frustración.

El presidente que llegó arropado por 30 millones de personas, no hace nada para tratar de unir a los 70 millones restantes.

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