Hoy, Medina Mora; después, el eterno mañana

AMLO muñeco
AMLO de jugueteIsaac Esquivel / Cuartoscuro

“México es el país de mañana… porque todo lo dejamos para mañana”

¡Tanto mañana, y nunca ser mañana!
Amor se ha vuelto cuervo, o se me antoja.
Juntos Amor y yo buscando vamos
esta mañana. ¡Oh dulces desvaríos!
Siempre mañana, y nunca mañanamos.

Lope de Vega

De juguete en juguete

La persona que procura hacer cien trabajos a la vez y no termina ninguno. La familia que inicia la remodelación de un cuarto de la casa y antes de terminar ya está en otro. El niño pequeño que se aburre de un juguete, pasa al libro de iluminar, para luego pasar a otro juguete.

Así conducimos la política de los últimos sexenios y es por ello que México no mejorará con López Obrador y la 4T, como tampoco ocurrió en administraciones anteriores.

La sorpresa nuestra de cada día

Nuestra capacidad de atención y retención de información es bastante limitada. Una noticia tras otra se van enfilando y son muchas. Ello no tendría nada de malo, si se les pudiera dar seguimiento a todas los asuntos de interés de la población.

Ejemplos sobran: desde el anuncio que se acababa el huachicol, a comprar las pipas, a explicar la inacción del ejército en Hidalgo.

En estos momentos, tenemos la renuncia de Medina Mora que opaca la “investigación” sobre la posible corrupción de Bartlett, la cual fue a su vez relegada por las 26 empresas falsas de López Obrador, que a su vez trató de apagar la veintena de casas de Bartlett; y que seguramente será mandado al olvido.

Paremos por un momento. Si Medina Mora renunció por corrupto, que no se le dé carpetazo u olvido. Se debe seguir el proceso. Que Irma Eréndira Sandoval investigue de forma real y hasta sus últimas consecuencias el caso de Bartlett. En general sería increíble conocer el impacto real de la gestión gubernamental, así como la resolución de anuncios, procesos y reuniones. Valga de ejemplo, no solo quedarnos en la reunión de empresarios, pero que sepamos cómo, cuándo y dónde piensan invertir.

Mañana será un nuevo día

Deberíamos recordar el viejo adagio: Roma no se construyó en un día. Lo mismo sucede con nuestro país. Hasta que no entendamos, tanto como sociedad como gobierno, que se debe dar seguimiento y terminación a las obras o procesos gubernamentales.

El país no se hará en un sexenio, ni destruyendo lo que funciona para crear todo a la entera imagen y semejanza de cómo lo piensa una persona. Tampoco esperando cada día una historia mejor que la anterior, pero sin concluir algo en la materia.

“México es el país de mañana… porque todo lo dejamos para mañana”. Vivimos y nos alimentamos de la novedad noticiosa y política. Eso no ayuda en nada mientras no nos enfoquemos también en darle seguimiento a cada noticia y registrar qué devino del asunto particular en cuestión, no importando cual administración local o federal esté en funciones.

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