7 de diciembre de 2021 | 07:08
Opinión de Teresa Gil

El rapero Hasél cimbra España y Sánchez anuncia ley a favor

Si no existiera libertad de expresión en México, Aguilar Camín ya estaría en la cárcel como Hasél.
Pablo Hasél
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Hasél de 32 años, es condenado a nueve meses de prisión

Libros de ayer y hoy

Por decirles borrachos y criminales a los de la monarquía española, el rapero Pablo Hasél, fue llevado a prisión. Se le atribuyen más de mil 600 frases que a calle abierta ha proferido contra monarcas y poderosos; todas en términos similares. En México ya tendríamos a Héctor Aguilar Camín en la cárcel por ofender públicamente a AMLO como persona y como figura presidencial y a otros personajes que han hecho lo mismo. Por fortuna nuestras leyes son diferentes y hay auténtica libertad de expresión aunque algunos abusen. Los clásicos de la novela policial sostienen que no es lo mismo pensar en matar, incluso expresarlo, que su realización. 

Algunos se aferran a doctrinas psicológicas para sostener que expresar esos deseos frente a seres que se odian, libran a la persona de odios y resentimientos. Los expertos lo dirán. Si las expresiones de ese tipo se penalizaran en nuestro país, entorno mal hablado y alburero, medio mundo estaría en la cárcel, quizá por eso el legislador prefirió eliminar los llamados delitos contra el honor (injuria, difamación, calumnia) y los remitió al código civil para que cada quien evalúe a través del daño moral, hasta que punto le afectó una imprecación pública sobre su persona. 

Si se penalizaran las invocaciones de ese tipo, muchos de los que desearon mal, incluso la muerte a AMLO en su pasada enfermedad de Coronavirus, estarían en la cárcel si existiera en el país una concepción tiránica. De hecho en la historia de la humanidad muchos gobernantes enviaron a la horca o a la hoguera a súbditos que no solo los cuestionaban en lo evidente, sino que les ponían epítetos que asumían después las grandes masas.

EN EL PRIÍSMO UN SECRETO DE POLICHINELA SELLABA LOS LABIOS

Los secretos de polichinela son aquellos que se dan por sabidos sin que se digan ni publiquen y si alguien ignorante no lo sabía, puede caer en las peores consecuencias. En México siempre se supo que había personajes sagrados en la vida de los poderosos del gobierno. No era necesario para muchos abstenerse porque la madre, la esposa, la figura presidencial y la misma Virgen de Guadalupe, son respetados por la gran mayoría sin que sea necesario mencionarlo. 

Es parte además, de valores sociales y religiosos, como lo son otras figurar retóricas y algunos términos que no se mencionan en público. Una que da mucha risa es la palabra culo, que en todos los países es normal y se usa diario, pero aquí como término alburero está prohibido su mención, más en público. 

Pero esos que más se oponen usan con toda naturalidad el término reculo que recalca el primer término, pero que curiosamente no se sataniza a nivel público. Cuestiones de ignorancia. En el caso de los epítetos que llamaríamos difamatorios o calumniosos que atribuyen delitos, había una excepción no escrita en las antiguas leyes, cuando alguien era sentenciado por determinado delito. Decirle ladrón a alguien que había sido condenado por robar, podría justificarse en público, pero en general hay prudencia de la gente, salvo algunos desarraigados que prefieren recalcar errores de personas que ya pagaron con una condena.

MUEVE A ESPAÑA EL RAPERO HASÉL, ENCARCELADO POR DECIR LA VERDAD

La trayectoria en palabras del rapero Pablo Hasél ( se acentúa la é aunque no es propiamente aguda, por ser palabra catalana) es larga y de muchos años, pero en general todo lo que dice, es algo que ha sido denunciado constantemente. Sus palabras retrotraen a la existencia de famosas guerrillas (ETA entre ellas) que se opusieron por largo tiempo, primero a la dictadura franquista y más tarde, a una monarquía regalona que asumió el poder como una negociación de paz. 

La monarquía desde siempre ha vivido del erario, 10 por ciento del PIB recientemente, mientras 47 millones se conforman con el 90 restante, en un país de casi 4 millones de parados. En España, cuyos gobernantes son electos por el pueblo, el reducido grupo de los monárquicos viven y se nutren del dinero público incluso lo succionan como se acusa al ex rey Juan Carlos, presunto evasor. Las frases de Hasél en realidad tocan el flanco que mas duele a los de la monarquía por eso se le ha conminado en varias ocasiones y ha tenido amenazas de encierro algunas veces. 

La detención obtenida después de que el rapero se había refugiado en la universidad de Lleida, cerca de Barcelona, ha cimbrado al gobierno de Pedro Sánchez, que junto con Unidas Podemos, su aliado de la izquierda, no han sido proclives al independentismo que buscan los catalanes y que el pasado 15 de febrero dio una muestra impresionante de fuerza al arrasar en las elecciones. Pero como dicen en los pueblos, el miedo no anda en burro y Pedro y sus aliados han recibido el mensaje y preparan una iniciativa de ley para abrir paso a una verdadera libertad de expresión para que los ciudadanos puedan decir lo que quieran... así sea la verdad.

A LOS PODEROSOS SE LES PUEDE DECIR TODO, CON INGENIO

Un ejemplo humorístico de los viejos chistes que se repetían en torno a la censura monárquica:

En un reinado al monarca le molestaba que le dijeron conejo, cosa que los súbditos hacían por debajo y en privado constantemente. Un hombre ingenioso apostó con varios de ellos que él no solo se lo diría en su cara al monarca, sino que este le aplaudiría. Se contrató como cocinero en la cocina del reino y preparó un guiso tan exquisito que el mismo rey lo mandó a llamar para felicitarlo y le preguntó en que consistía ese guiso. El hombre en posición humilde, se inclinó ante el rey y le dijo:

---Su majestad, es carne CON EJOTE

El monarca aplaudió de gusto.

laislaquebrillaba@yahoo.como,mx