Tengo otros datos. Liquidación de Banco Famsa: una historia de malos manejos

. Emilio fue timado por FAMSA. Especial.
Banco FamsaEspecial

En mi opinión hubo un apresuramiento en la liquidación de Banco Ahorro Famsa

El Subsecretario de Hacienda y Crédito Público Gabriel Yorio informó en conferencia de prensa, celebrada el pasado 30 de junio que la a Junta de Gobierno de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) notificó a Banco Ahorro Famsa, la revocación de su licencia, debido a que su operación había sido inapropiada, resaltando los préstamos a personas y compañías asociadas a su propio grupo empresarial, registros indebidos, además de no respetar disposiciones de la Ley.

La mayoría de los depósitos en cuenta de los 580 mil 744 ahorradores del Banco están protegidos por el Instituto para la Protección del Ahorro Bancario (IPAB),

El Banco que fundó Humberto Garza González incurrió en serias irregularidades e incumplimientos desde el 2016 y sus pérdidas no fueron producto de la actual coyuntura financiera derivada de las medidas de confinamiento adoptadas por las autoridades sanitarias para que no se extendiera la epidemia de Covid-19.

Las principales faltas que tuvo Banco Ahorro Famsa es el haber celebrado operaciones crediticias con personas relacionadas por cantidades que exceden el límite previsto por la Ley de instituciones de Crédito, es decir la institución bancaria le otorgaba créditos a empresas de su mismo corporativo, como fueron los préstamos otorgados a la cadena de tiendas de muebles Famsa Estados Unidos.

Otras irregularidades de la institución financiera por lo que se le revocó la licencia para operar fueron la falta de deducción de pagos anticipados en el capital regulatorio, registros indebidos de cartera de crédito en la contabilidad e insuficiencia de reservas crediticias.

Los directivos de Famsa realizaron liquidación de operaciones relacionadas mediante la entrega en pago de terrenos y propiedades cedidos por accionistas, pero algunas de estas propiedades tenían hipotecas pendientes de pagar, por lo que esto también se constituyó como una anomalía.

El Índice de Capitalización (Icap) del Banco Famsa en diciembre del año era menor a los niveles inferiores al mínimo regulatorio y fue otro motivo para se le suspendiera sus operaciones.

Hay que recordar que el Icap representa la fortaleza financiera de una institución para soportar pérdidas no esperadas, en función de su perfil de riesgo.

El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea III hasta ahora solicita a los Bancos un Índice de Capitalización superior al 8 por ciento como mínimo más un suplemento de conversión de capital adicional de 2.5 por ciento, cifra que totaliza un 10.5 por ciento.

La institución bancaria que ahora se encuentra en liquidación, estaba enfocada a otorgar préstamos a las personas más vulnerables, trabajadores de salarios bajos o que laboraban en el sector informal, así como pequeños negocios.

Los créditos que otorgaba eran la mayoría de las veces para que sus clientes era para que estos compraran bienes de consumo duradero en las tiendas departamentales del corporativo.

El grupo empresarial de Humberto Garza fue favorecido por la administración de Enrique Peña Nieto y prueba de ello fueron dos préstamos que se le hicieron a ese grupo de empresas por más de 3 mil millones de pesos por parte de la Banca de desarrollo.

El grupo Famsa contrató en 2017 una línea de crédito simple con el Banco de Comercio Exterior (Bancomext) por 2 mil 634 millones de pesos, con lo que refinanció una parte significativa de su deuda en el extranjero.

Para el 2018 el corporativo regiomontano que manejaba el Banco Famsa se le otorgó otra línea de crédito simple con Bancomext ahora por mil millones de pesos y que sería destinado para el refinanciamiento de pasivos y requerimientos de capital de trabajo.

En mi opinión las autoridades financieras dejaron varias cosas sin resolver en la liquidación del Banco y que en mi opinión afectan negativamente a los trabajadores de la empresa como a las finanzas del país.

Al parecer en la revocación de la licencia de operación del Banco , la SHCP tenía urgencia por eso las autoridades financieras se saltaron la fase de la intervención y pasaron directo a la liquidación, pero no pensaron en los trabajadores de las tiendas, sus liquidaciones y sus pensiones, por lo que 18 mil empleados del grupo no serán materia de “rescate” como los ahorradores que cuentan con el IPAB (Ex Fobaproa) que garantiza los ahorros bancarios hasta por el equivalente a 400 mil Unidades de Inversión, UDIs.

El 99.58 por ciento de los ahorradores en Banco Famsa podrán recuperar su dinero, ya que depositaron menos de 400 mil UDIs, equivalentes a 2 millones 578 mil pesos, pero el 0.42 por ciento tiene ahorros por arriba de esa cantidad.

La liquidación de activos del Banco regiomontano contempla un grado de prelación en el que primero se pagarían las obligaciones con garantías reales, en segundo lugar serían los pasivos laborales, en tercer lugar las obligaciones fiscales, después el IPAB y después los ahorradores con saldos excedentes”.

La liquidación de Banco Ahorro Famsa requerirá que el Instituto de Protección al Ahorro Bancario consuma el 39 por ciento de su fondo de protección para ahorradores, que hoy alcanza 61,000 millones de pesos. Son muy altos los recursos que usaran para el pago a los ahorradores de un Banco pequeño y si hay otra institución financiera un poco más grande como Banco Coppel, que quiebre, no alcanzara el dinero del IPAB para pagarle sus ahorros a sus cuentahabientes.

Las autoridades hacendarias presumen que no hay dinero público en la liquidación de la institución bancaria, porque lo que se le pagara a los ahorradores es dinero que los Bancos aportan al IPAB para esas contingencias, pero de lo que no se acuerdan que la administración y operación del Instituto si tiene dinero público.

El Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB), se le asignó por parte del Congreso Federal en el Presupuesto de Egresos 2020, 43 mil 330 millones de pesos. Estos recursos son la operación del IPAB y para el pago de la deuda del Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa).

Hasta septiembre del 2019 la deuda por ese rescate bancario durante la administración del ex presidente Ernesto Zedillo,(Fobaproa), creció 97 millones 500 mil pesos diarios, al pasar de un billón 32 mil 236 millones en diciembre de 2018, a un billón 58 mil 567 millones en 2019, aumentó de 26 mil 331 millones entre diciembre de 2018 y el noveno mes de 2019, señalan informes del IPAB.

También hay dinero público en Famsa al haber contado esta institución comercial y financiera con créditos por más de 3 mil millones de pesos por parte de la Banca de desarrollo.

En mi opinión hubo un apresuramiento en la liquidación de Banco Ahorro Famsa, ya que primero se debió tratar de fusionar a la institución financiera con otro Banco y empleados y dinero público no estuvieran a la deriva.  

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