¿Quiénes son más peligrosos para México, los abajo firmantes de Aguilar Camín o el desquiciado de Gilberto Lozano?

Aguilar Camín
Héctor Aguilar CamínProceso

¡Y con esos bueyes tenemos que arar en medio de la pandemia!

Ayer por la mañana volví a escuchar, nuevamente, dos cansinas y sobadas manifestaciones anti López Obrador, mismas que por reiterativas y previsibles, no me causaron mayor sobresalto pensando en la estabilidad social de México en estos momentos de agudas crisis sanitarias y económicas.

Los intelectuales que protestan porque, a su leal saber y entender, el presidente López Obrador está acabando con la democracia en México, por generalizaciones como las siguientes, generalizaciones que lo mismo pueden aplicar a países como Venezuela o los Estados Unidos, preocupan en tanto que representan a una parte de nuestra circulo más docto.

Transcribo dos párrafos de la carta que en defensa de la democracia mexicana hacen algunos intelectuales, la mayoría de ellos poseedores de una excelente condición de vida dado su nivel económico, que son especialistas en inscribirse en las minorías de abajofirmantes, las que se piensan algo así como la conciencia nacional:

“Invocando una supuesta cuarta transformación menoscaba las capacidades del gobierno, toma decisiones unipersonales, polariza a la sociedad en bandos artificiales, desacredita la autoridad de los órganos especializados como el INE y ataca toda forma de expresión que no se identifique con su visión política”

"Contra la deriva autoritaria y por la defensa de la democracia", en el periódico Reforma, señala que en 20 meses el presidente Andrés Manuel López Obrador ha provocado la “asfixia” del pluralismo porque somete al poder legislativo, al tener Morena mayoría en el Congreso, y su gabinete.

Quienes firman acusan a López Obrador de destruir y deteriorar la administración pública; de tomar decisiones unipersonales; desacreditar a institutos autónomos; despreciar a la ciencia, a las mujeres y a la cultura.”

¡Ufff y recontra Ufff!

Otra vez lo mismo que vienen publicando los abajo firmantes desde el siglo pasado contra los gobiernos en turno.

La otra nota a la que me refiero tampoco fue algo que me sobresaltara, pero sí me hizo pensar seriamente en la calidad de algunos “opositores” que hay en México, y el peligro que sus mentes desquiciadas y sus delirios de liderazgo, provoquen serias confusiones entre la sociedad, sobre todo en tiempos de especulaciones a causa del Covid.

Ciro Gómez Leyva entrevistó al “liderazo” del FRENNA y la verdad que fue imposible que entre el comunicador líder de la radio y Ricardo López Cordero lograran contener con razones la diarrea verbal de Gilberto Lozano.

El ultra atacó sin venir al caso a uno de los pocos priístas respetables que le quedan al tricolor como es Manlio Fabio Beltrones.

Ciro le reconvino a Lozano el que se metiera de manera artera y sin argumentos válidos contra Beltrones.

Pero Lozano estaba encarrerado y le valieron sombrilla los llamados a la mesura que le hacían tanto Ciro como Ricardo.

En su columna Federico Arreola hace una descripción, entre política y psicológica, de la personalidad de Lozano que no tiene desperdicio:

Desde el título:

Ciro, ¿entrevistar a un fanático, no emocionalmente estable y nada democrático?

Y posteriormente una narrativa del peligroso perfil psiquiátrico de Lozano que ya no deja lugar a comentarios sobre quién es y qué representa este tipo para las causas democráticas de nuestro país:

“Conocí a Lozano hace unos 25 años —yo como director de Milenio con oficina en Monterrey— cuando Carlos Salazar, entonces director de la Cervecería Cuauhtémoc, harto de los desequilibrios emocionales de Lozano lo marginó de la operación. El hoy líder de Frena era el director de Recursos Humanos de esa empresa y no hacía caso a ninguna indicación de su jefe: se sentía intocable porque presumía una amistad cercana con quien era el presidente del consejo, José Antonio El Diablo Fernández.

“…En aquella época el grupo empresarial Femsa, que controlaba a la Cervecería, adquirió a los Rayados del Monterrey, y Carlos aprovechó la circunstancia para sacar a Gilberto Lozano de la compañía productiva sin tener que indemnizarlo y, desde luego, para que no siguiera causando desfiguros que costaban productividad y dinero: Salazar nombró a Lozano administrador de los Rayados, el más querido equipo de futbol de la Sultana del Norte que trataba de renacer después de que quedó herido de muerte por los manejos irregulares que había realizado el anterior propietario, el banquero, creo que todavía en la cárcel, Jorge Lankenau, que en paz descanse.”

“…Los diarios cuestionamientos terminaron por volver loco a Lozano. Recuerdo que lo hablé con Carlos Salazar y le exigí que lo sacara de los Rayados del Monterrey y lo regresara a la Cervecería Cuauhtémoc. De plano, me resultaba muy difícil aguantarlo. Gilberto iba con frecuencia a mi oficina y me ponía muy de malas. Un día hasta tuve que echarlo de fea manera. Carlos me dijo que por ningún motivo él iba a volver a trabajar con Lozano.

Por fortuna, como verdaderamente enloqueció —el futbol enferma más que la política—, El Diablo Fernández se desesperó, ya no lo aguantó y lo corrió.”

¡Y con esos bueyes tenemos que arar en medio de la pandemia!

EN TIEMPO REAL

1. Interesante análisis que hace el Dr. Ernesto Villanueva sobre lo que se publicó que lo que sucedió el pasado 8 de junio, cuando la Gaceta Oficial de la Ciudad de México la Ley del Secreto Profesional del Periodista y cláusula de conciencia para el ejercicio periodístico en la Ciudad de México. A primera vista pudiera parecer un avance en la protección de las libertades de expresión e información, pero si se analiza el contenido se puede concluir que es exactamente lo contrario. Existen, por supuesto, elementos que me permiten sustentar mi afirmación anterior.

Villanueva
Ernesto VillanuevaEspecial

2. – El presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador de Guanajuato, Diego Sinhué, se comprometieron a dejar de “echarse la culpa” y trabajar coordinadamente contra la inseguridad en esta entidad, una de las más violentas de México, una situación que hasta este miércoles había llevado a ambos mandatarios a manifestar sus diferencias públicamente.

Diego Sinhue Rodríguez
Diego Sinhue RodríguezGobierno de México YouTube.

3. El regreso de Emilio Lozoya a México abre la puerta para conocer el destino de 10.5 mdd que Odebrecht inyectó ilegalmente a México y conocer nombres de otros involucraron los sobornos.

Emilio Lozoya Extradición México
Emilio LozoyaEFE

Pueden salir nombres de panistas, priístas e incluso perredistas.

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