Columnas

AMLO recibió una economía con un crecimiento promedio del 2.5 y en un año, solito y sin ayuda de la pandemia, logró entrar en recesión.

Engañar a los mexicanos con un "país de maravillas"

La mentira y la desinformación son el recurso recurrente en las mañaneras, todo con el propósito de pintar un “país de maravillas” y en plena recuperación económica antes del día de la elección.

Desde hace más de 25 años, cuando se ajustó la operación de los principales indicadores macroeconómicos y luego de la reforma electoral de 1996 que separó la economía de la contienda electoral, no se había visto una intromisión del presidente como ahora.

Los indicadores económicos y de recuperación no son un éxito, como dice, sin aportar un solo dato que lo avale, el compañero y camarada presidente: 

“Tenemos buenos resultados…vamos a salir sin duda más rápido -estamos saliendo- de la crisis que muchos países del mundo. No se endeudó al país, no fue lo mismo de siempre”.AMLO.

La historia

Entre los años de 1975 a 1995 la economía mexicana sufrió crisis recurrentes, las más importantes fueron consecuencia de las políticas unipersonales de los presidentes José López Portillo y Carlos Salinas.

A partir de la administración de Ernesto Zedillo, con la separación del poder político y económico, la economía dejó de estar a merced de los vaivenes de la política nacional. Así, aunque entre1997 y 2000 la dinámica democrática cambió, la economía se mantuvo estable, incluso cuando en el 2000 el PRI perdió la presidencia por primera ocasión en 70 años.

Hasta 2019, cuando AMLO subordinó nuevamente la economía al capricho del grupo en el poder (él).

López Obrador recibió la economía con un crecimiento promedio del 2.5 y en un año, solito y sin ayuda de la pandemia, logró entrar en recesión, con un decrecimiento del 0.01%. Una crisis hecha 100% en México, además con un hecho inédito, la desincronización del ciclo económico del país con el de Estados Unidos.

Por el mal manejo de la economía y de las finanzas públicas el camarada presidente “echó mano” de la mitad de los fondos de estabilización, los “guardaditos” destinados a amortiguar crisis severas e inevitables…como la tragedia económica que nos esperaba en 2020, año en que la pandemia trajo efectos a la economía mundial.

México sufrió una de laspeores contracciones entre los países pertenecientes al G-20. Países ricos como Estados Unidos y Canadá se contrajeron 3.5 y 5.4% y los de ingreso medio como Brasil y Sudáfrica un 4.1 y 7%, mientras que México cayó un 8.2%.

Comparativos mundiales

En el foro 'EF Meet Point: América Latina: ¿La región más golpeada por COVID-19?' Alejandro Werner expuso que en 2021 el PIB de Méxicotendrá un nivel menor al que tenía en 2019 y que probablemente el producto per cápita no se recupere sino hasta 2025.

Lo que explica Werner, no corresponde a lo que interpreta AMLO en sus mañaneras del país de las maravillas.

Para lograr una acelerada recuperación económica Estados Unidos implementó, además de un efectivo programa de vacunación, la reapertura y la creación de 916,000 empleos en marzo, la mayor cifra desde agosto de 2020 y un tercer paquete de estimulación fiscal, con lo que esperan un crecimiento del 6% en 2021.

En tanto que la desincronización de México con la economía estadounidense que provocó el camarada desde 2019, comienza a hacer estragos. Aunque la recuperación en Estados Unidos ha generado un incremento sustancial en las exportaciones mexicanas, que al cierre de 2020 fueron el único componente del PIB que volvió a niveles pre-pandemia, estas exportaciones, que solían ser motor de crecimiento económico, ahora parecen no tener ningún efecto. Por el “efecto rebote” entre el segundo y tercer trimestre de 2020, para el cuarto, el consumo y la inversión se estancaron, con un desempeño igual de mediocre que en 2019.

La debilidad de la demanda interna, reflejada en el bajísimo nivel de importaciones, generó una reversión en la cuenta corriente de más de dos puntos del PIB. Para poner esto en perspectiva, la última vez que México sufrió algo similar fue en la crisis de 1995, cuando la cuenta corriente se contrajo en 1.5% del PIB.

En cuanto a la inversión extranjera, en 2020 tuvo una salida de 17 mil millones de dólares, pero en lo que va de 2021, la salida ha sido de 2,700 millones.

Faltan por recuperar al menos tres millones de empleos, la inflación ha ido aumentando sin parar desde noviembre y ya está en 4.6%. Cabe recordar que el objetivo del Banco de México es una inflación de entre 2 y 4%. Los recortes de tasas de interés podrían detenerse e incluso comenzar a revertirse. Esto en el peor momento, porque las finanzas públicas se encuentran muy débiles y los ahorros para contingencia se acabaron entre 2019 y 2020.

Los ingresos tributarios cayeron 12% en enero, la mayor caída desde 1993, según la firma de análisis estadounidense Eurasia Group. La deuda también aumento con un crecimiento del 12.9% en los primeros 27 meses del gobierno de AMLO.

Para el secretario de Hacienda Arturo Herrera, una de las variables que determinarán la recuperación económica será la vacunación de entre 70 y 80 millones de personas, sin embargo, al 15 de abril apenas 12.4 millones de mexicanos se han vacunado, al menos con una dosis, un 16% de la meta.

La realidad acerca de la recuperación económica es muy diferente a lo que dice coloquialmente AMLO en sus mañaneras. Urge un golpe de timón, porque por este rumbo volveremos a las épocas más negras de la economía nacional, las de los años que tanto añora AMLO.

La recuperación económica para México no es mala, es de terror.