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Ojo, siervos de la nación. Muy peligroso que viejitos bailen y canten en la vacunación

Viejitos en la vacunación

El baile hace sudar y esto moja el cubrebocas, que se vuelve inútil. Además, cantar genera aerosoles, que transportan el virus.

Yo debería ser un anciano. Es decir, según el Diccionario de la lengua española, una persona “de mucha edad”.

Como vivimos tiempos de eufemismo, ahora soy adulto mayor, esto es, según el citado diccionario de la Real Academia Española, alguien “entrado en años, de edad avanzada”.

Hace tiempo habría sido simple y sencillamente un viejito —diminutivo de viejo—, que ya me parecía una expresión bastante cursi para hacer referencia a los ancianos o viejos.

Llegamos a eso de adultos mayores después de pasar por muchos otros eufemismos, todos innecesarios, como de tercera edad, abuelitos, de edad, de cierta edad

No tengo problema en ser anciano —me guste o no, eso soy—, pero si voy a usar alguno de sus sinónimos cariñosos prefiero el de viejito. Nada de adulto mayor, tercera edad, edad avanzada

En fin, realmente lamento que los siervos de la nación entretengan a los viejitos en los centros de vacunación poniéndolos a cantar y a bailar.

El baile puede hacer sudar a las personas, sobre todo si están tan abrigadas como en el video. Aun en temperaturas heladas, que no es el caso, se suda con la actividad física.

Si sudan, el cubrebocas se humedece y deja de proteger.

Por lo demás, gritar —o cantar, para el caso es lo mismo— e inclusive simplemente hablar durante un periodo prolongado son actividades que generan aerosoles y esto es muy peligroso, aun con la mascarilla, ya que el medio de transporte del coronavirus es aéreo.

Entiendo que la espera pueda ser muy tediosa y, sin duda, la intención de los servidores de la nación es muy positiva —aligerar la espera de los viejitos—, pero deberían hacer lo contrario: con pocas voces pedir silencio y estar prácticamente inmóviles.

Y es que ya bastante problema es reunir a tantas personas en tan poco espacio, así sea al aire libre.

Resulta perfectamente posible contagiarse antes de vacunarse —peor aún, contagiarse en el mismísimo centro de vacunación—, y aun la gente teóricamente inmunizada con la primera dosis puede enfermar de covid antes de que el efecto positivo de la vacuna se presente varias semanas después de aplicada la inyección.