En los rankings universitarios más confiables, como el QS World University Ranking y el Times Higher Education, el ITAM es una de las mejores instituciones de educación superior en México. No es la líder ni pelea los primeros lugares —este privilegio lo disputan el Tecnológico de Monterey, la UNAM, el IPN y la UAM—, pero su posición es buena al lado de la Ibero, la Universidad de Guadalajara, la Universidad de Nuevo León y la Universidad de las Américas.

Ranking universitario latinoamericano
Ranking universitario para México

Es cierto, necesitamos más y no menos universidades de calidad como el ITAM, que desgraciadamente se ha metido en un complicado conflicto estudiantil por su estrategia de tratar de elevar su prestigio mediante el terrorismo académico: “Todos sabemos que esta última característica ha definido al ITAM: no la excelencia académica, sino sus notas bajas, el maltrato al estudiante y la inaudita estupidez de creer que la frustración es educativa”. Esta manía, la de confundir la agresividad de los profesores con la calidad universitaria, llevó al suicidio a una alumna.

Uno de los maestros del ITAM que más terror siembra entre los alumnos es Isaac Katz, economista del montón y articulista irrelevante en la prensa mexicana. Al señor Katz se le ha acusado de misógino y de burlarse de los estudiantes. Su principal falta, la mamonería, todavía no ha sido denunciada. Él se delata a sí mismo en su cuenta de Twitter, por ejemplo difundiendo una correcta respuesta —elaborada por alguna agencia de relaciones públicas— de un premio Nobel al que felicitó. Buscaba con esto impresionar: soy amigo de los meros meros de la ciencia económica. Lo que sigue es que, a la Alfredo Jalife, el propio Katz diga que ganó el Nobel de Economía; aclaremos, el antisemita Jalife lo que ha presumido es el Nobel de la Paz.

Por lo demás, en El Economista se presenta a sí mismo como Caballero de la Orden Nacional del Mérito de la República Francesa. Qué espanto.

Seguramente hay —y deben ser la mayoría— excelentes profesores en el ITAM, no solo por sus conocimientos, sino por su calidad humana. Resulta una pena que hoy se cuestione a la institución por lo que hacen tipos discriminadores y arrogantes como Katz.

Sus amigos, como Fausto Pretelin Muñoz De Cote de El Economista, defienden a Isaac Katz argumentando una tontería: el agresivo Isaac Katz de Twitter (@econoclasta) es distinto al profesor Katz del ITAM. Ridícula defensa, de plano.

Me pregunto cuántos sitios subiría el ITAM en los rankings universitarios si sus directivos hicieran una limpieza profunda de impresentables; sí, como el señor Katz.