Columnas

Amable respuesta al Cacarizo Jiménez (el del video “no sabes con quién te metes”)

Cacarizo JiménezCaptura de pantalla

Es un ser tan podrido e insignificante que no merece ser tomado en serio en ninguna discusión pública

A mí me da mucha flojera responderle siempre al Cacarizo, es pura pérdida de tiempo, está obsesionado conmigo desde hace 15 años porque quiso que yo lo chayoteara con 20 mil pesos y no me aguanté la risa.

¿Tendría que aclararle una vez más que yo soy de Monterrey, que aquí nací y aquí me moriré? ¿Que nunca he sido “subsecretario del Trabajo” (otro de sus desopilantes inventos)? ¿Que no son 3 sino 5 mis “restaurantes exitosos” y se han convertido desde hace muchos años en espacios teatrales, foros culturales y centros de debate ciudadano? ¿Que no me interesa ningún cargo público porque mi vocación no va por ahí? ¿Que soy más bien un anarquista y todos saben que no me interesa la política más que como periodista y analista?

¿Que desde tiempos de Ernesto Zedillo fijé mi postura crítica sobre el PRI en 6 artículos muy comentados que publiqué en la revista Nexos y esa postura no la he variado nunca?

¿Que escribo desde hace décadas en 8 periódicos por simple gusto, por interés ciudadano y sin esperar ningún tipo de remuneración? ¿Que seguiré denunciando a los corruptos, y en eso no me frena nadie, así sea el tal Vicente Fox o el insignificante Cacarizo Jiménez?

¿Que mi amistad con verdaderos periodistas e intelectuales, como José Jaime Ruiz, es irreprochable porque va implícita mi inmarcesible admiración? Y ya no sigo.

El Cacarizo usa Hora Cero para pedir moches que ni siquiera reporta a sus jefes, los Deándar. A gritos extorsiona, amenaza reporteras y jefes de prensa municipales y aceita su red local de corrupción con encuestas cuchareadas, tan ridículas que se prestan a la burla generalizada (en internet hay varios reportajes al respecto).

Además, sus columnas cobardemente anónimas tienen mucho tiempo de ya no estar al servicio de los Deándar, son un sórdido rincón para inflar su atormentado ego y asustar incautos. No le tengan miedo al Cacarizo. Es un ser tan podrido e insignificante que no merece ser tomado en serio en ninguna discusión pública.