Columnas

Los grandes fondos de inversión, entraron en pánico.

Invertir en la bolsa sin engaños

Con la emoción instintiva que genera la posibilidad de ganar dinero, y subsistir, y evolucionar, las personas buscan opciones para lograr dicho objetivo humano.

Por eso invertir en la bolsa resulta emotivo, y más después de ver la película “En busca de la felicidad” con Will Smith, y cuando la recomendación para tal efecto es confiable, las personas, aunque no tengan muchos conocimientos al respecto, se animan.

El problema es cuando hay engaños de por medio, cuando éste negocio se tiene que realizar por medio de aplicaciones de los celulares, que aunque tecnológicamente parecen muy serias, no proporcionan una dirección física de origen, ni siquiera un teléfono de base para llamarlos.

Yo personalmente solicité a una de esas aplicaciones de los teléfonos celulares que manejan inversiones en la bolsa de valores, un teléfono de contacto por medio de la misma aplicación del celular, y me contestaron por correo electrónico que la única manera de contactarlos es por ésta última vía.

También si alguien se interesa en invertir con ellos le llaman a su teléfono de líneas que no se puede comunicar de regreso, supuestamente de Europa o Medio Oriente, y la llamada se vuelve obsesiva de su parte con tal de conseguir la inversión, llegando a algo parecido al acoso telefónico, tal como lo hacen los que realizan llamadas falsas de los bancos. (leer artículo al respecto en SDP Noticias: Diciembre 6, 2020).

Y, desafortunadamente, se publicó como noticia el deceso de un joven de 20 años que por desesperación de un cobro de 730,000 dólares que no entendió de la plataforma Robin Hood, si, igual que el héroe que también inmortalizó Walt Disney, perdió la vida.

Se necesita mucho más que un artículo en SDP Noticias para intentar cambiar a la Humanidad, aunque siempre un solo grano de arena puede alterar el tiempo en un reloj, pero espero que con éste se reflexione sobre lo importante que es que toda la Humanidad apoye a la Humanidad, evitando engaños, y siendo siempre progresistas universales, así, se podría, incluso, evitar y controlar a las pandemias.