Sorprendente

El monje creó un sistema para que su cabeza cortada pareciera estar siendo sostenida por la estatua de una deidad budista

Al pensar en la reencarnación, pocos desarrollarán el pensamiento de un monje budista que se cortó la cabeza con una guillotina, aspirando convertirse en un "ser espiritual superior". Thammakorn Wangpreecha se decapitó el pasado 15 de abril en el templo Wat Phu Hin, ubicado en Tailandia, a los 68 años de edad.

Fue su sobrino Booncherd Boonrod quien descubrió el cuerpo y dio a conocer el deseo de su tío: cortarse la cabeza como una forma de alabar a Buda. El plan del monje budista quedó registrado en una carta escrita en una placa de mármol.

Plan de reencarnación

Buscando la reencarnación, el monje budista Thammakorn Wangpreecha ideó un plan que a lo largo de once años perfeccionó y consistió en cortarse la cabeza con una guillotina improvisada junto a la estatua de una deidad budista. El hecho se registró en la provincia de Nong Bua Lamphu.

"Su deseo era ofrecer su cabeza y su alma para que el Señor pudiera ayudarlo a reencarnarse en un ser espiritual superior en la próxima vida"Booncherd Boonrod , sobrino del monje budista.

Para ello, se las ingenió para que su cabeza cortada pareciera estar siendo sostenida por la figura del dios Indra y cumplido todo, más de 300 devotos participaron en el rito funerario. Los restos del monje budista fueron colocados en un ataúd y su cabeza dentro de un frasco, donde los condujeron hasta el bosque para quemarlos.

Thailand
Buddhist monk chops off his own head with a guillotine to please Buddha& reincarnate as a 'higher spiritual being'
Thammakorn Wangpreecha, 68 cut his own head off in a planned ritual sacrifice
The Monk hoped the sacrifice would reincarnate him as 'higher spiritual being' pic.twitter.com/tzkInAIvt1

— MassiVeMaC (@SchengenStory) April 19, 2021

Al respecto, uno de sus seguidores comentó que Thammakorn "cumplió su objetivo y encontró la luz" mientras que la Oficina Nacional de Budismo solicitó ayuda al gobierno para explicar a los residentes del área que ese tipo de prácticas no son fomentada por la religión.

"Los ejecutivos y autoridades del templo deberían revisar sus prácticas y cuidar a otros monjes. Este incidente es una posible evidencia de la negligencia en hacerlo. Tenemos que evitar que vuelvan a ocurrir situaciones tan desagradables", declaró el portavoz de la oficina Sipbowon Kaeo-ngam.