El modelo Benjamin Bowers quien trabajó para la famosa marca Abercrombie & Fitch, demandó a la empresa justificando que en una sesión fotográfica lo obligaron a masturbarse por lucir demasiado tenso.
Bowers fue recomendado por un director de casting de Abercrombie sin embargo, en cuanto comenzó a posar para la cámara, no estaban muy contentos con su actuación, asegurando que se veía muy rígido y que debía de tocar su miembro para tener un look más relajado.
El modelo confesó sentirse usado por lo que quiere que se le otorgue más de un millón de dólares por parte de la empresa.