Colonia de gatos en un parque genera discordia entre vecinos

Un grupo de vecinos, que detesta la presencia de los animales en el parque, exige que sean erradicados. Además de que cada cierto tiempo desconocidos se las arreglan para matar algunos gatos dándoles comida envenenada.

Lima, Perú.- El tradicional parque Kennedy en el distrito costero de Miraflores probablemente sea lo más parecido a un paraíso gatuno, pero también es el centro de una agria pelea entre vecinos por la existencia de una colonia de más de un centenar de felinos que se ha asentado en el lugar.

 

Unos 120 gatos pasean libremente por los jardines, duermen la siesta en las ramas de los árboles, se acercan a los transeúntes o a las personas sentadas en las bancas, y se dejan acariciar y sostener en brazos. Muchos turistas que visitan el lugar les toman fotos.

 

Los gatos hicieron de este parque su hogar desde hace más de una década, y caritativos vecinos se organizaron para alimentarlos, bañarlos, desparasitarlos, y velar por su salud.

 

No todo es paz, sin embargo.

 

Otro grupo de vecinos, que detesta la presencia de los animales en el parque, exige que sean erradicados. Cada cierto tiempo desconocidos se las arreglan para matar algunos gatos dándoles comida envenenada.

 

Otras veces desaparecen hasta decenas de gatos, por lo que los voluntarios hacen guardia en el parque, especialmente en septiembre, cuando se celebra en la ciudad de Cañete, al sur de Lima, y en el vecino puerto de El Callao, un festival de gastronomía en el que el insumo principal es la carne de gato.

 

"Lamentablemente estamos en el Perú, un lugar donde creo que falta un poco de educación, humanidad y más civilización", dijo a la AP Natalie Sánchez, miembro del Grupo Voluntario de Defensa Felina de Miraflores.

 

Se trata de un grupo de 12 vecinos que se asociaron desde hace 10 años para cubrir con sus propios recursos las necesidades de los gatos y poder darlos en adopción, según Mercedes Villamonte, la coordinadora y fundadora del grupo. Ellos reciben también ayuda de simpatizantes quienes voluntariamente ofrecen donaciones para cubrir los gastos de desparasitación y esterilización de los gatos.

 

Pero la presencia masiva de felinos desagrada profundamente a algunos residentes como Mariano Lindley.

 

"Hay demasiado. Yo estoy pasando por los senderos por donde se camina y huele a pichi (orín) de gato, caca de gato, que molesta en verdad", manifestó. "Cuando proliferan demasiado, reparten enfermedades", se queja.

 

La proliferación de los felinos se originó a partir de una decisión de las autoridades del municipio de criar una pareja de gatos en el parque para controlar una plaga de ratas a fines de los años 90. Los felinos se reprodujeron rápidamente, y luego algunas personas contribuyeron al aumento de la población, al abandonar sus propios gatos en el parque, lo que sigue ocurriendo.

 

Luego de la difusión de un reportaje televisivo sobre los gatos del parque Kennedy, Micaela Talavera, jefa del Area de Zoonosis de la Dirección General de Salud Ambiental, anunció la creación de una comisión encargada de regular su proliferación, ya que dijo existe la posibilidad de tener un foco infeccioso en la zona.

 

Pero Sánchez desestimó que los gatos sean un riesgo para la salud pública ya que afirmó cuentan con atención veterinaria constante, y dijo tener documentos en regla para demostrarlo.

 

"Los gatos del parque de Miraflores son parte de Miraflores, son ya una tradición miraflorina, ya tienen más de 15 años viviendo ahí, no se les puede llamar una peste, una plaga", cuestionó.

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