Diciembre no es en su totalidad un mes de amor y felicidad, pues justo en esta época el año aumenta el número de suicidios, enfermedades de transmisión sexual y sucesos trágicos.
Este es el caso de Alice Robinson, quien al estilo de Romeo y Julieta se quitó la vida apenas unas horas después de que su pareja Jason Francis, de 29 años, muriera atropellado por un repartidor de pizza en la costa oeste australiana.
El joven había bebido mucho y abrazado por el alcohol, se recostó en medio de la calle por donde transitaba el motociclista que no alcanzó a percibirlo y le pasó encima. Su novia sólo dio aviso a sus familiares antes de matarse.
Ahora, amigos de los enamorados pusieron en marcha una campaña para hacerse de recursos que les permitan repatriar sus cuerpos al Reino Unido y hasta el momento han reunido 20 mil euros (452 mil 253 pesos), informa Infobae.