La Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió desechar el dictamen del ministro José Ramón Cossío que acataba la orden de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos al Estado Mexicano de juzgar a soldados involucrados en abusos contra civiles ante una corte civil y no ante una corte militar.El desacato de la SCJN sería, por lo pronto, temporal, ya que, alegaron los ministros en una votación de 8 contra 3, que podrían volver a deliberar sobre el caso a futuro, pero consultando primero al ejecutivo federal y a la Secretaría de Relaciones Exteriores, así como incorporando las preguntas que los propios ministros hicieron sobre el dictamen.La orden de la CIDH se deriva de la queja que interpuso el campesino mexicano Rosendo Radilla, quien fuera desaparecido por el ejército mexicano en 1974, durante la guerra sucia del PRI, siendo presidente Luis Echeverría, contra la población mexicana.La CIDH consideró que el Estado Mexicano violó la Convención Americana del derecho a la vida y a la integridad de la persona y sus familiares, por lo cual además el Estado Mexicano estaba obligado modificar su marco legal para que los soldados involucrados en abusos contra la población civil fueran juzgados por cortes civiles.Sin embargo, la SCJN buscó una manera legaloide para no acatar esta resolución, principalmente alegando que no hay antecedente legal sobre cómo debe el Estado Mexicano acatar las resoluciones de la CIDH.