El
historiador de derecha, Enrique Krauze, atacó a la prensa mexicana por
publicar fotografías de la violencia del narco en México en un editorial publicado en el diario The New York Times.
"Nuestros
medios impresos han ido más allá de la necesaria y legítima
comunicación de información al continuamente publicar fotografías de
los aspectos más atroces de la guerra contra el narco, una práctica que
algunos sienten que raya en una pornografía de la violencia. Fotos en
la prensa de horrores como cabezas decapitadas proveen publicidad
gratuita para los cárteles de la droga. Esto también ayuda a avanzar su
causa al hacer sentir a los mexicanos ordinarios que realmente son
parte de un 'estado fallido'", escribió Krauze.
El argumento de
Krauze es similar al que usó el gobierno de Estados Unidos al prohibir
las fotografías de los ataudes de los soldados americanos muertos en la
guerra de Irak. Argumento similares en contra del ejercicio de la
libertad de expresión han sido usados por la derecha en Estados Unidos
para atacar a quienes criticaron a George W Bush. Un ejemplo de esto
fueron los ataques contra el documental de Michael Moore, Fahrenheit
9/11.
El editorial de Krauze, en el cual ataca al ejercicio de
la prensa en México, pretende justificar al gobierno panista luego de
que ha sido visto como "estado fallido" en Estados Unidos, algo que
Krauze califica como "imagen distorsionada."
De acuerdo con el
editorial de Krauze, en México la iglesia "continúa siendo una fueza
cohesiva", aunque omite mencionar el conflicto que causó la iglesia
recientemente al inmiscuirse en asuntos políticos--lo cual tiene
prohibido por ley--al llamar a no votar por los partidos políticos que
no apoyen a Felipe Calderón.
Además, Krauze alega que "la poderosa
clase empresarial no muestra deseos de irse (al exilio) a Miami". Sin
embargo, uno de los dueños del diario Reforma, en el que publica Krauze
en México, Alejandro Junco, sí se fue a Estados Unidos--a Texas,
especificamente--por temor a la violencia en México. Lo mismo están
haciendo diversos empresarios mexicanos de Tijuana al irse a San Diego,
California, huyendo de la inseguridad en ese estado gobernado por el
PAN. No obstante, Krauze omitió mencionar esos datos.