Ginebra, 22 Mar. (Notimex).- El Estado argentino "debería asumir la responsabilidad de repatriar los restos de Borges (el escritor Jorge Luis) y su viuda María Kodama debería de reflexionar y aceptarlo, pues para ella sería mejor que esto ocurriera cuando ella esté en vida"", declaró Juan Gasparini (Argentina)."Algún día serán repatriados los restos de Borges a la Argentina, señaló Gasparini, autor de `Borges: La posesión Póstuma", de que va a ocurrir, va a ocurrir y para Kodama sería mejor que esto pasara cuando ella esté viva para que tenga un tipo de influencia en el evento y ocupe el lugar que le corresponde"", agregó.En entrevista con Notimex, Gasparini, periodista, habla sobre su libro en el que documenta declaraciones en torno a la polémica generada recientemente en Buenos Aires con respecto a la repatriación de los restos de Borges y sobre los últimos meses de su vida transcurridos en Ginebra "en los que hubo acontecimientos sorpresivos"", sostiene el autor."Borges: La posesión póstuma", escrito en el año 2000, adquiere actualidad debido a que en las últimas semanas el escenario cultural y mediático de Buenos Aires ha revivido el tema debido a la iniciativa de la diputada kirchnerista María Beatriz Lenz, de presentar un proyecto de ley para repatriar los restos del autor de "El Aleph"".La sola idea del proyecto duró poco, pues la diputada cambió de opinión y no persistió con la iniciativa después de una larga reunión que tuvo a puerta cerrada con la viuda y heredera universal de Borges y su abogado, según reportó la prensa argentina."Si Kodama se mantiene terca en la posición actual, quizá esta ley ahora no pase, pero cuando ella esté muerta, en la medida en que no hay un mandato claro de Borges en donde exprese de manera concreta, ni oral, ni escrita, su deseo de ser enterrado en Ginebra, la ley pasará", subrayó Gasparini.Los días que preceden al final de Borges están envueltos en una turbia sombra generada por una cadena de acontecimientos de los cuales "la gente sabe muy poco"", subrayó Gasparini.Existen muchos libros sobre la vida de Borges y la mayoría se refieren a que dicho personaje "se fue a Ginebra y se murió, pero yo que entrevisté a Borges en 1984, que hice todo un seguimiento periodístico alrededor de su muerte vi que eso de que fue a Ginebra y se murió era muy simple, pasaron muchas cosas" subrayó el autor.Borges llegó a Ginebra a finales de 1985, en un viaje planeado por Kodama, "¨era consciente de que sus médicos argentinos desaconsejaban aquel viaje?" Partió sin despedirse de su hermana Norah y amigos más cercanos, víctima de un cáncer en el hígado que terminaría con su vida el 14 de junio de 1986.Sigue ¨A quién pertenecen/dos/1986. . Borges murió prácticamente solo en un departamento de la Ciudad Vieja ubicado en la Gran Rue 28 en donde "solamente vivió tres días".Durante los siete meses que duró su última estancia en Ginebra, la vida del autor de "Los Conjurados"" se apagaba en la habitación 308 del Hotel L`Arbalete interrumpidos por dos ingresos al hospital, "uno en enero 26 por 22 días en el Hospital Cantonal de Ginebra y otra en la Clínica D"Arvé, durante abril y mayo de 1986, refiere el libro".Ocurrieron hechos poco usuales. "Era que Borges yacía en una clínica o en un hospital, con una salud tan menguada que en un futuro podría ponerse en duda su lucidez para descifrar los actos de esas semanas?"Actos tales como casarse por procuración en Paraguay, desalojar a Fani (la persona que lo cuidó durante años) de su casa de Buenos Aires a través de un apoderado, ceder el control de su cuenta en Suiza por vía de la notaría de Pierre Mottu en Ginebra".El matrimonio es cuestionable, "Borges se casó por poder en un pueblito ignoto del Paraguay a través de un estudio de abogados en la Argentina, el matrimonio es ilegal porque ni en Argentina ni en Paraguay existía la ley del divorcio y Borges estaba separado de un matrimonio anterior, con Elsa Estete Millán, de la que nunca se divorció", eso por un lado, señala Gasparini.Por el otro, "el acta del matriomonio se registró con errores grosos porque en el espacio correspondiente al estado civil de Borges no aparece nada, si se hubiera puesto que estaba separado, no se hubiera podido contraer un segundo matrimonio"", afirmó."Además, la fecha de nacimiento de Kodama es incorrecta, agregó, y los sellos de la fecha exacta no coinciden, la fecha del documento es una y el sello que lo certifica tiene otra, eso lo puedes ver en el libro en donde aparece una copia (página 37)"".Sin embargo, agrega Gasparini, "para los suizos, el matrimonio fue válido porque ella en el certificado de defunción de Borges aparece como última cónyuge y con ese documento ella decide, como viuda, disponer de los restos y enterrarlo en Ginebra, entre otras cosas""."En contraste aparecen poemas y escritos de Borges en donde dice que quiere ser enterrado en el mausoleo familiar en Buenos Aires, Borges pudo haber cambiado de parecer, sin embargo, consideró el periodista argentino, las cosas no son de una claridad meridiana, no se les consultó a su hermana que vivía en Buenos Aires, ni a sus sobrinos que eran sus únicos familiares sanguíneos".Sigue ¨A quién pertenecen/tres/sanguíneos".Años más tarde, recordó Gasparini, los sobrinos de Borges, intentaron la repatriación y Kodama se opuso, "pero la historia da la impresión de querer volver a repetirse"", indicó.Borges amaba Ginebra, eso es indiscutible, llegó por primera vez el 24 de abril de 1914, cuando tenía 14 años, cursó la secundaria en el Collge Calvin y permaneció hasta el 6 de junio de 1918. Es en esta ciudad en donde el autor de `Otras Inquisiciones" decide ser escritor, pero sobre todo, ser escritor en castellano.Sin embargo, hay muchos indicios de que el autor de La Cifra hubiera querido descansar junto a los restos de su madre, en el panteón de La Recoleta, de su amada Buenos Aires, y no exactamente en el cementerio de Planpalais.En el libro de Gasparini hace referencia a un pedido expreso que Borges hiciera a Roberto Alifano, amigo y colaborador del poeta : "Quiero que usted se haga cargo de que se cumpla mi deseo de que me lleven a La Recoleta, al lado de mis mayores cuando me muera"".Por otra parte, el diario argentino Perfil señaló que el escritor y entrañable amigo de Borges, Adolfo Bioy Casares, en una entrevista grabada asegura que el autor de "Fervor de Buenos Aires"", le dijo "yo quisiera estar en el cementerio de acá", en alusión a la Recoleta, publicó Perfil el 15 de marzo."Hoy nadie puede tener una respuesta y las personas que estuvieron con Borges en su muerte no han podido aportar la prueba definitiva", apuntó Gasparini.Existe una carta que Kodama envió a la agencia EFE el 6 de mayo de 1986 en la que Borges expresó "he resuelto quedarme en Ginebra, porque Ginebra corresponde a los años más felices de mi vida, en Ginebra me siento misteriosamente feliz".Sin embargo, estudiosos de Borges señalan que ese texto se puede interpretar de distintas formas, pudiera refierirse nada más a la voluntad de Borges de morir en esta ciudad. Otros dudan de la autenticidad de la misma, pues una carta que escribe un ciego a máquina es impensable y además la firma es apenas visible.¨A quién pertenecen los restos de un escritor universal como Borges? Pertenecen a su patria o a una supuesta viuda que prefiere que la tumba de Borges sea un destino turístico más de la cuna calvinista y no el sitio en el que los jóvenes argentinos le rindan homenaje leyendo alguno de sus versos todos los 24 de agosto y los 14 de junio que están por venir?Juan Gasparini (1949) nacido en Buenos Aires, reside en Ginebra desde 1980, periodista y doctor en Sociología, autor de varios libros entre ellos La Pista Suiza, El Crimen de Graiver y El testigo Secreto. Ha colaborado en los diarios Clarín, La Nación, El País, El Tiempo y la agencia de noticias AFP, entre muchos otros.